Vivo en el centro de Madrid, en la acera de enfrente del Palacio Real. Es un "privilegio", según se mire, o un anuncio de la ONCE ("cada día un numerito"), y en todo caso una opción vital, porque quien elige ese domicilio condiciona amplísimamente su cotidianeidad.
Entre otras, aún el más recalcitrante y celoso profesional del ejercicio del propio derecho contra viento y marea aprende a dosificarse cuando vive aquí, y aún, si tiene dos dedos, a intentar sacar de cada pérdida un beneficio, de cada privación de la libertad ambulatoria un contacto con ideas ajenas, aún para identificarlas como destructibles; de cada sorpresa que imposibilita un plan, la contemplación de quienes han hecho suya la calle donde desemboca tu garaje (hasta aquí, bien, tiene uno coche para pasar por encima...) y de la extraña relación "noKelseniana" (iba a decir "noMendeliana", en que estaría pensando) que desarrollan con los teóricos agentes de la Fuerza que monopoliza el Poder Legítimo, lección y prueba del 9 de que el Poder sirve para mantenerse en el Poder, y de que el princeps sigue a legibus solutus, aunque por desgracia para él, no para ejercer el derecho de pernada, sino sólo para evitar salir en los papeles haciendo algo tan terrible como imponer el cumplimiento de la Ley, que como es para todos de ver, es un problema, y además de la clase de los que han de evitarse...
Ya mandé un comentario cuando estos sujetos acamparon, que alguien tuvo la amabilidad de resumir, aunque todavía no entiendo porqué.
Ahora desacampan, y exhiben una burda versión del ejercito sin forma de suntzu, de la célula maoista, en fin, de la vía de acceso al Poder que constata desde el inicio que no es legítima (no es mayoritaria), y pese a ello se postula como tantos otros actores de ese teatro, con la esperanza de sacar de su minoría el mayor provecho posible, lo que (no se olvide) acarrea privar de ese mayor provecho a quien tiene mejor derecho, y admitir desde el primer momento que sólo se acepta el juego por que sus reglas nos benefician como jugadores más débiles. Se trata de no presentar forma definida.
Aunque para suntzu, la indefinición es herramientea de eficacia, como las querrillas españolas demostraron, mientras que para estos, me temo, es sólo ausencia de una idea mejor.
Bien.
Contemplo el devenir, y barrunto desde el primer día que el tema se va al carajo cuando haya un incidente de violencia, cuando aflore que un partido político es la fuerza de apoyo, inicial o sobrevenida, del asunto, o cuando termine el motivo de que no corran a palos al personal, a saber, cuando las elecciones se celebrasen y Rubalcaba no tuviese ya que preocuparse de la presencia de los medios.
Y parece que antes o a la vez que yo y que Rubalcaba, lo han comprendido los acampados, que han ido aligerándose cuando han visto las barbas del vecino pelar.
Conste que hablo de Madrid, no de Barcelona, que allí hay más lecturas, aunque más viejunas, ya manidas.
Acabado el asunto (porque, no se engañe, el asunto está acabado), queda su autopsia, y en ella, si físicamente pudiera darse, temo que aparecería un aborto. Me explico.
Reconvertido en Gin Cocktail Bar, como todos los bares ahora, el irlandés St. Patricks es cuartel general de mis huestes desde tiempo inmemorial: el aparcacoches sabe que me tiene que dejar bien aparcado porque de ahí voy a casa de mis padres a comer; el camareramen pone pintas de Murphy´s y aros de cebolla (imbatibles) casi sin guiñarles, y la decoración invita a dejarse caer en invierno y verano para explicar a mis dos hijos parlantes (pronto habrá otro interlocutor , seguramente igual o más voraz, agresivo, peligroso, que esos, que es el tercero, infante...) cosas que les interesan paro no acaban de comprender.
Suele ser objeto corriente la palabra "meta": desde que me niego a responder a si algo está bien o no, o es o no útil, e insisto en que de los demás sólo han de admitirse hechos contrastados, mientras que el contraste de los que vayamos necesitando y la formación de opiniones es tarea personal,es frecuente que acabemos hablando, p. ej., del "metalenguaje" en lugar de del "lenguaje".
Leyendo chistes de economistas que no entendían en internet, via el iPod de la niña, el mayor se ha aferrado a la idea de que la economía coomo disciplina es una basura y no sirve de nada, a la vista del resultado que los consejos de los asesores de Zapatero han generado, lo que precisa ya que recuerda el general descojono de nuestro entorno cuando al pobre analfabeto lo pillaron asumiendo que no podía distinguir entre progresivo y regresivo en los efectos tributarios...
Según el chaval, los asesores no podían compensar la iliteración porque ellos mismos no son útiles, esto es, no generan valor añadido. Sirven para reseñar la historia y para analizar la antigua, pero al generar modelos analíticos sin contraste empírico, sus resultados son casi siempre erroneos y, lo que es peor, coincidentes con una ideología, propia o de titularidad de quien encargó el dictamen remunerado... La contaminación ideológica, para él, era insalvable; para mi, eso no privaba de valor a la ciencia económica, siempre que la usáramos bajo el tamiz de nuestra persistente duda.
Y ahí, el "meta" que nos lleva a los "indignados" o a los "libritos" que últimamente proliferan al uso.
El error es considerar que estamos en presencia de un movimiento político, como se equivoca el político al confiar en que el informe que encarga es técnico. Este encuentra que ha comprado lo que quería y no lo que necesitaba (que por cierto no hubiera aceptado ni pagado).
El que vea esto como movimiento político es porque quería un tercer partido y no se atrevía a montarlo, conviviendo con el íntimo y cotidiano asco por haber apoyado, por acción u omisión, a esos dos que hoy evidencian que sus ideologías son sólo un color en un pañuelo, y que su interés en servir al pueblo hace tiempo que es ancilar del que tienen por llegar al Poder (Lógico: cómo voy a servir al pueblo según mis ideas si no he ganado las elecciones? De ahí que ganar, o depués de haber ganado, no perder, sean el objetivo principal, y luego venga el ejercicio de ese Poder en uno u otro sentido. Claro que eso no llega a pasar, por que el ritmo de las cosas siempre deja para después lo importante)
Estos sujetos no son una solución, ya que no tienen propuesta que les sustente, fuera de paridas puntuales y eslóganes pancarteros que a buen seguro ni son compartidos por todos ellos. No son, lo siento hijos, amigos, una solución, sino un "meta" más ("metalenguaje": hablar sobre el lenguaje; "metaliteratura": escribir sobre el proceso de la escritura...): son sólo la expresión de un problema aglutinada por el desesperado reconocimiento de que no se conoce su solución, y de que al fin los políticos han vencido al escudarse en el "es lo que hay" del que habla Mario Conde en su blog: o eres uno de ellos, o sufres su presencia.
La prueba del nueve (insisto) es que cuando por fin acaece el fenómeno marxista de la "toma de conciencia", el colectivo se aglutina, si, pero no forma "clase" (ni nueva ni vieja) porque no presenta un frente sustentado por una solución concreta, por basta que sea ("muera el Capital"...), limitándose a exhibir patéticamente su miseria ideológica, su infantilismo, su creencia en que si se empieza algo, se llegará a buen fin aún sin saber cómo ni porqué.
No hay más que verlos, temome. Contracultura de marca incompatible con la miseria; ideología de pancarta, incompatible con la lectura, pero también con la memoria que debería alertar de que esto ya pasó y no llevó a ningún sitio, más que a dar curriculum a quienes no lo tenían por estudio u oposición y competir con los que si en el arco parlamentario, a mayor sufrimiento de España...
"Progresivo o regresivo"... ¿Seguirá resonando el eco de la pregunta en los recovecos del monasterio monclovita?
¿Podrían responderla así, a bote pronto, los que se manifestaron hoy?
Eso sí, eran vecinos de mesa unos moteros con unas Fat Boy customizadas peloteramente (yo soy más de Vespa y Lambretta, y como no se montar en moto, pues de Jaguar o Aston Martin, pero inmediatamente hago migas con todo lo que me rodea si es lo suficientemente violento, y a razón de 30 o 40 mil la máquina, los veo hermanos...) y todos, pequeños y mayores, acabamos partidos de la risa con la conversación, para escándalo general. Con o sin tatuajes, de ruta 66 o Jazz Moderno, con 11, 14, 33, o 45 años, el que tiene ojos en la cara ve.
Y lo que se está viendo es un niño al que no le dieron un azote en el culo con tres años, y ahora busca a quién echar la culpa de no saber leer.
domingo, 19 de junio de 2011
viernes, 20 de mayo de 2011
YES, WE KAMPF
(reproducción del comentario que acabo de dejar en el blog de Mario Conde, ante la idea romántica de que desde aquí pueda llegar a más lectores...)
Ah, entonces era eso...¡¡¡
Confieso que como amateur de la filosofía jurídico política y habitante de la calle Bailén de Madrid, estas concentraciones de Sol me dejaban perplejo por dos motivos: uno, cómo era posible que el Poder permitiese el desafuero (esto es, como dejaba a los ciudadanos desamparados el último de los garantes de sus derechos sin hacer nada: el Corte Inglés tolera que se me prive de acceso a su centro de Sol, donde espero que es esparzan mis cenizas a mi muerte, por haberme dado los mejores momentos de mi existencia); y dos, un cartel presente recurrentemente en las imágenes de la feria, reclamando la modificación de la Ley Electoral.
En fin, la obviedad de que la servidumbre de la mayoría al chantaje nacionalista está en la base de todas nuestras desgracias, al imponer a unos la victoria por mayoría absoluta como única alternativa al ostracismo, y proporcionar a otros la herramienta para cumplir su objetivo históricamente confeso de obtener el poder mediante la exterminación del adversario, independientemente de lo abyecto de las concesiones a realizar por el camino.
Sólo es que.., no se..., el chaval de las rastas que llevaba la pancarta no me parecía precisamente un analista afín, pero... cosas más raraa se habrán visto.
Ahora despejo al menos la segunda incógnita, por que lo demandado es la oferta de listas abiertas, según el autor del post.
Para un movimiento que pretende cambiar la situación ante el descrédito de la capacidad de la clase política para hacerlo, y una vez advertido el gran público de que dicha clase no busca la solución de los problemas, sino seguir mandando, me parece como mínimo exótico que se pretenda resolver ese desafuero a base de permitir el acceso a la "nueva clase" (Djilas) en régimen de barra libre.
Dos incógnitas.
Y ahora, dos hechos que me preocupan:
-uno, que ante una inminente derrota del PSOE, surge un acontecimiento extraordinario, por supuesto que extraño a las reglas del juego, y con capacidad para alterar las elecciones (más perdidas para el PSOE no pueden estar, así que el vector sólo puede ser neutro o favorable a ese partido); y
-dos, la policía y la Inteligencia no hacen nada para evitar que esa manifestación claramente política y electoral (independientemente del sentido de su opción) deje de desarrollarse en víspera de elecciones.
Jo, es que estoy viendo a Mmouriño preguntarse "¿Porqué?"; es que se repite la historia de ilegitimidad del 11-M (hay más ejemplos entre el 33 y el 36), y siempre en beneficio de los mismos; es que no es delito electoral apedrear sedes del PP o acampar en Sol, el día de antes de unas elecciones...
Igual es que no me caen simpáticos los melenudos, siendo, como soy, persona naturalmente violenta.
Siempre me fijé en modelos de comportamiento con pulcro peinado, Mario recordando a los que por fin creían que iban a poder librarse del terno de pana que el pelo de la dehesa no se quita por más reloj gordo que te atice tu Vane o un "construtor", o Tyson, con sus botas negras sin calcetines y pantalón negro, enseñando lecciones de humanismo florentino a los rivales de pelo afro y uniforme de colorines, el siempre tan rapadito, sin padre que no fuera Cus DÁmato...
Insisto, es que a mi no hay que hacerme mucho caso, porque soy un sujeto de natural violento, pero ver a quien se preocupa de su aspecto me genera la idea de que respeta a los que le miran, por lo que las rebeldías, y más aún si rozan lo higiénico, me ponen en prevengan respecto del mensaje que lancen sus sujetos activos.
Las dos incógnitas, unidas a la curiosidad por ver la mezcla de jovenes y no tan jóvenes, cazurros antisistema y profesionales liberales sobrepasados por la crisis, y sobre todo la coexistencia entre paz y organización sostuvieron mi atención. Ahora, por intercesión del autor de la entrada, despejo y entiendo, y consecuentemente le rebajo la puntuación al fenómeno, y me empiezan a preocupar las exrtañas coincidencias.
Y por último, como vecino próximo, he compartido a mediodía terraza en la Carrera de San Francisco (La Taberna Errante) con dos habitantes de Sol en las últimas jornadas reivindicativas.
Por supuesto, jovencitos, ropa pija pero hippie (máas Carhartt que Turnbull and Asser, si se entiende lo que quiero decir, y que sea más capaz de escribir la segunda marca que la primera..), ambos en la veintena mediana, amigos de la infancia y con igual entorno de procedencia, uno universitario y otro no... Los dos quejándose de que habían comprado un mensaje y que ahora ese mensaje no les daba futuro; eso si, los dos con un ciego que ya hacía doblete, y que no les dejaba ni irse a dormir pese a que tenían que salir de viaje esta noche, razón por la que abandonaban la concentración.
Esto no es Mayo del 68, por que no hay Sartres ni Cocteaus, sino iletrados pseudoculturetas. Patético el espectáculo de una niña gritándo a un policía que Sol era Cañada Real, y por eso podían quedarse allí hasta tres días: independientemente de lo peregrino del argumento, que no me voy a molestar en honrar con un fácil desmontaje, es que enseña bien que no es cierto el antisistemismo, sino la intención de buscar en el sistema el camino fácil(No se me ocure nada más parecido al "usted no sabe con quién está hablando" del señor con bigotito, que el "conozco mis derechos" del rastafarian ibicenco-mostoleño).
Al fin, mis hijos me preguntan por lo que pasa, y no acierto sino a contestarles que para saberlo hay que esperar a poder responder a las siguientes preguntas:
¿Se adueñará del fenómeno en algún momento la violencia?
¿Responderá ante el fenómeno cuando sea preciso el monopolista en el uso de la fuerza legítima?
¿se convertirá en figura mediática algún protagonista del fenómeno?
Si hay un "si" a las preguntas primera y tercera, hasta ahí llegó el fenómeno y su credibilidad. Si a la segunda se sigue respondiendo que la policía está para solucionar problemas y no para crearlos, ya tenemos una pista de quién mueve el asunto. Porque la policía está para hacer cumplir la ley, aún si ello trae problemas; y porque el qui prodest da una respuesta demasiado obvia.
Un señor "estremero" se ata los machos aportando media hora antes de que empiece la jornada de reflexión.
Yo me lo estaba pensando, a la vista de la hora, al releer lo que he escrtio, pero resulta que en Sol siguen sin plantearse esas goyerías, así que supongo que si no se les impide, no podrá sancionárseme por hablar de ellos desde mi casa.
En efecto, y por demostrar que los malabares propagandísticos no son exclusivos de nadie, propongo que los acampados, durante las 24 horas en que a pesar del mandato de la Junta Electoral sigan realizando su manifestación política sin respetar la lagal jornada de reflexión ante la constatación de que nadie se lo impide (para no crear problemas, que los derechos de los demás pueden esperar si no se manifiestan con violencia...) sustituyan ese tan afamado
YES, WE CAMP
por un más coherente
YES, WE KAMPF
Ah, entonces era eso...¡¡¡
Confieso que como amateur de la filosofía jurídico política y habitante de la calle Bailén de Madrid, estas concentraciones de Sol me dejaban perplejo por dos motivos: uno, cómo era posible que el Poder permitiese el desafuero (esto es, como dejaba a los ciudadanos desamparados el último de los garantes de sus derechos sin hacer nada: el Corte Inglés tolera que se me prive de acceso a su centro de Sol, donde espero que es esparzan mis cenizas a mi muerte, por haberme dado los mejores momentos de mi existencia); y dos, un cartel presente recurrentemente en las imágenes de la feria, reclamando la modificación de la Ley Electoral.
En fin, la obviedad de que la servidumbre de la mayoría al chantaje nacionalista está en la base de todas nuestras desgracias, al imponer a unos la victoria por mayoría absoluta como única alternativa al ostracismo, y proporcionar a otros la herramienta para cumplir su objetivo históricamente confeso de obtener el poder mediante la exterminación del adversario, independientemente de lo abyecto de las concesiones a realizar por el camino.
Sólo es que.., no se..., el chaval de las rastas que llevaba la pancarta no me parecía precisamente un analista afín, pero... cosas más raraa se habrán visto.
Ahora despejo al menos la segunda incógnita, por que lo demandado es la oferta de listas abiertas, según el autor del post.
Para un movimiento que pretende cambiar la situación ante el descrédito de la capacidad de la clase política para hacerlo, y una vez advertido el gran público de que dicha clase no busca la solución de los problemas, sino seguir mandando, me parece como mínimo exótico que se pretenda resolver ese desafuero a base de permitir el acceso a la "nueva clase" (Djilas) en régimen de barra libre.
Dos incógnitas.
Y ahora, dos hechos que me preocupan:
-uno, que ante una inminente derrota del PSOE, surge un acontecimiento extraordinario, por supuesto que extraño a las reglas del juego, y con capacidad para alterar las elecciones (más perdidas para el PSOE no pueden estar, así que el vector sólo puede ser neutro o favorable a ese partido); y
-dos, la policía y la Inteligencia no hacen nada para evitar que esa manifestación claramente política y electoral (independientemente del sentido de su opción) deje de desarrollarse en víspera de elecciones.
Jo, es que estoy viendo a Mmouriño preguntarse "¿Porqué?"; es que se repite la historia de ilegitimidad del 11-M (hay más ejemplos entre el 33 y el 36), y siempre en beneficio de los mismos; es que no es delito electoral apedrear sedes del PP o acampar en Sol, el día de antes de unas elecciones...
Igual es que no me caen simpáticos los melenudos, siendo, como soy, persona naturalmente violenta.
Siempre me fijé en modelos de comportamiento con pulcro peinado, Mario recordando a los que por fin creían que iban a poder librarse del terno de pana que el pelo de la dehesa no se quita por más reloj gordo que te atice tu Vane o un "construtor", o Tyson, con sus botas negras sin calcetines y pantalón negro, enseñando lecciones de humanismo florentino a los rivales de pelo afro y uniforme de colorines, el siempre tan rapadito, sin padre que no fuera Cus DÁmato...
Insisto, es que a mi no hay que hacerme mucho caso, porque soy un sujeto de natural violento, pero ver a quien se preocupa de su aspecto me genera la idea de que respeta a los que le miran, por lo que las rebeldías, y más aún si rozan lo higiénico, me ponen en prevengan respecto del mensaje que lancen sus sujetos activos.
Las dos incógnitas, unidas a la curiosidad por ver la mezcla de jovenes y no tan jóvenes, cazurros antisistema y profesionales liberales sobrepasados por la crisis, y sobre todo la coexistencia entre paz y organización sostuvieron mi atención. Ahora, por intercesión del autor de la entrada, despejo y entiendo, y consecuentemente le rebajo la puntuación al fenómeno, y me empiezan a preocupar las exrtañas coincidencias.
Y por último, como vecino próximo, he compartido a mediodía terraza en la Carrera de San Francisco (La Taberna Errante) con dos habitantes de Sol en las últimas jornadas reivindicativas.
Por supuesto, jovencitos, ropa pija pero hippie (máas Carhartt que Turnbull and Asser, si se entiende lo que quiero decir, y que sea más capaz de escribir la segunda marca que la primera..), ambos en la veintena mediana, amigos de la infancia y con igual entorno de procedencia, uno universitario y otro no... Los dos quejándose de que habían comprado un mensaje y que ahora ese mensaje no les daba futuro; eso si, los dos con un ciego que ya hacía doblete, y que no les dejaba ni irse a dormir pese a que tenían que salir de viaje esta noche, razón por la que abandonaban la concentración.
Esto no es Mayo del 68, por que no hay Sartres ni Cocteaus, sino iletrados pseudoculturetas. Patético el espectáculo de una niña gritándo a un policía que Sol era Cañada Real, y por eso podían quedarse allí hasta tres días: independientemente de lo peregrino del argumento, que no me voy a molestar en honrar con un fácil desmontaje, es que enseña bien que no es cierto el antisistemismo, sino la intención de buscar en el sistema el camino fácil(No se me ocure nada más parecido al "usted no sabe con quién está hablando" del señor con bigotito, que el "conozco mis derechos" del rastafarian ibicenco-mostoleño).
Al fin, mis hijos me preguntan por lo que pasa, y no acierto sino a contestarles que para saberlo hay que esperar a poder responder a las siguientes preguntas:
¿Se adueñará del fenómeno en algún momento la violencia?
¿Responderá ante el fenómeno cuando sea preciso el monopolista en el uso de la fuerza legítima?
¿se convertirá en figura mediática algún protagonista del fenómeno?
Si hay un "si" a las preguntas primera y tercera, hasta ahí llegó el fenómeno y su credibilidad. Si a la segunda se sigue respondiendo que la policía está para solucionar problemas y no para crearlos, ya tenemos una pista de quién mueve el asunto. Porque la policía está para hacer cumplir la ley, aún si ello trae problemas; y porque el qui prodest da una respuesta demasiado obvia.
Un señor "estremero" se ata los machos aportando media hora antes de que empiece la jornada de reflexión.
Yo me lo estaba pensando, a la vista de la hora, al releer lo que he escrtio, pero resulta que en Sol siguen sin plantearse esas goyerías, así que supongo que si no se les impide, no podrá sancionárseme por hablar de ellos desde mi casa.
En efecto, y por demostrar que los malabares propagandísticos no son exclusivos de nadie, propongo que los acampados, durante las 24 horas en que a pesar del mandato de la Junta Electoral sigan realizando su manifestación política sin respetar la lagal jornada de reflexión ante la constatación de que nadie se lo impide (para no crear problemas, que los derechos de los demás pueden esperar si no se manifiestan con violencia...) sustituyan ese tan afamado
YES, WE CAMP
por un más coherente
YES, WE KAMPF
miércoles, 4 de mayo de 2011
LA VERDAD
La verdad es un cuento de una sola frase que iba entre interrogantes: ¿Que sentía el abogado que sabia que ninguno de sus clientes tenía razón?
viernes, 18 de febrero de 2011
NUEVA ORIENTACIÓN
Mis hijos crecen o bien aun no me necesitan.
Por tanto, me preocupo de preparar una salida
Coherente, deseadisima, alegre... pero poetica.
No se si habrá muchas mas entradas, al menos una si que habrá.
Borges, Devendrá Banhart, Klaus Kinski y Brassens, Sinatra...
Y también los pequeños: Weller, el punk y la gastronomía...
Me iré bien servido, tranquilos los que se vean tentados de alejarse.
Es solo vejez, putitas, ja ja ja, que me canso.
Tengo una deuda con tres gatos.
Cuando leáis esto, no tengáis dudas. Lo que veis en las pelis es cierto.
No voy hacia la luz. Soy infinitamente mas fuerte que la muerte, y me encontrareis junto a vosotros como una presencia amable,protectora, quizá inevitablemente golfa, que intentare hacer sentir como un frecuente beso en la mejilla.
Si os lleváis inconscientemente la mano al moflete, ya sabéis lo que hay.
Por otro lado, os quedáis sin Angel de la guarda, no creo que me aguante un asalto: sigo cuidandoos, y escuchandoos, y veréis que os respondo. También lo verán quienes quieran joderos: si veis a alguno fulminado a vuestro alrededor y sin motivo, suponed que os quería mal y me entere.
Mala suerte, así son las cosas. Solo así puede desembocar tanto amor.
Y si alguien se ha escondido para quererme mal, a descansar porque os olvido; ojo con vuestros hijos, que quedan propensos a accidentes y violaciones inexplicablemente dolorosas y sofisticadas.
Hasta mi paso, este blog queda para guardar poesía si tengo paciencia.
Ya veremos
Por tanto, me preocupo de preparar una salida
Coherente, deseadisima, alegre... pero poetica.
No se si habrá muchas mas entradas, al menos una si que habrá.
Borges, Devendrá Banhart, Klaus Kinski y Brassens, Sinatra...
Y también los pequeños: Weller, el punk y la gastronomía...
Me iré bien servido, tranquilos los que se vean tentados de alejarse.
Es solo vejez, putitas, ja ja ja, que me canso.
Tengo una deuda con tres gatos.
Cuando leáis esto, no tengáis dudas. Lo que veis en las pelis es cierto.
No voy hacia la luz. Soy infinitamente mas fuerte que la muerte, y me encontrareis junto a vosotros como una presencia amable,protectora, quizá inevitablemente golfa, que intentare hacer sentir como un frecuente beso en la mejilla.
Si os lleváis inconscientemente la mano al moflete, ya sabéis lo que hay.
Por otro lado, os quedáis sin Angel de la guarda, no creo que me aguante un asalto: sigo cuidandoos, y escuchandoos, y veréis que os respondo. También lo verán quienes quieran joderos: si veis a alguno fulminado a vuestro alrededor y sin motivo, suponed que os quería mal y me entere.
Mala suerte, así son las cosas. Solo así puede desembocar tanto amor.
Y si alguien se ha escondido para quererme mal, a descansar porque os olvido; ojo con vuestros hijos, que quedan propensos a accidentes y violaciones inexplicablemente dolorosas y sofisticadas.
Hasta mi paso, este blog queda para guardar poesía si tengo paciencia.
Ya veremos
lunes, 24 de enero de 2011
BAUTISMO
Rafael Aranda Santamaría, de 3.1 Kgs de peso, ante todos comparezco y como mejor proceda en Derecho, DIGO
Que con razonable respeto a la integridad de mi madre, he procedido a incorporarme a disposición del prójimo.
En Madrid, a las 19.12 del 21 de enero de 2011, N.S.del Rosario
Fdo.: J.L.Aranda Estevez (p.s.c.)
El bautismo , como todos los sacramentos, presentaba una novedad relevante en la vida del cristiano ante su muy íntima y querida comunidad: el nacimiento de un hijo en este caso, como en otros fuere el inicio de un amor de pareja, etc...
Dudé del valor de los sacramentos en nuestros días, ante el agotamiento del modelo antiguo, del que sólo quedaban ritos sin sentido.
Bien, sólo dudo ahora de este acto en la medida en la que dudo que por este medio se albergue una relación comunitaria.
Que con razonable respeto a la integridad de mi madre, he procedido a incorporarme a disposición del prójimo.
En Madrid, a las 19.12 del 21 de enero de 2011, N.S.del Rosario
Fdo.: J.L.Aranda Estevez (p.s.c.)
El bautismo , como todos los sacramentos, presentaba una novedad relevante en la vida del cristiano ante su muy íntima y querida comunidad: el nacimiento de un hijo en este caso, como en otros fuere el inicio de un amor de pareja, etc...
Dudé del valor de los sacramentos en nuestros días, ante el agotamiento del modelo antiguo, del que sólo quedaban ritos sin sentido.
Bien, sólo dudo ahora de este acto en la medida en la que dudo que por este medio se albergue una relación comunitaria.
sábado, 22 de enero de 2011
NACIONALISMOS
Les imbéciles heureux qui sont nés quelque part
Brassens como casi siempre que no es Borges.
Los imbéciles felices que han nacido en algún lado.
Tanto, y por tan poco, que te atufan con su puta iglesia del X,esos destripaterrones matan por esa diferencia, porque lo aprendieron de pequeños, y nunca se cuestionaron que era una diferencia muy parecida a la del pueblo de al lado, o que nadie muy viejo la recuerda en su vida pasada, o que su utilidad se limita a hacer rico a uno del pueblo y a afirmar una identidad común que no paga hipotecas.
De esa mierda viven unos pocos, los políticos nacionalistas, de igual modo que un lado de un campo virtual, derecho o izquierdo, cuyo contenido ni siquiera es ya geográfico por su virtualidad, no digamos ético o económico a estas alturas, hace imbéciles que ni en el lugar de nacimiento depositan un nudo, enriqueciendo a los políticos no nacionalistas.
Por definición, la política legitima reposa sobre la parte gruesa del Pueblo, por lo que si la clase política no es una elite moral e intelectual, la corrupción esta servida y es irreversible.
Queda la actitud de respuesta: individuo.
No se espere que sea generoso si triunfa, ni que respete la Ley de todos los tontos.
Y no se confìe en la fuerza de la Ley para sometería, porque la medida de ese éxito habrá sido precisamente su fuerza para resistir la ley con la que los demás se degradan a mayor pompa de sus mediocres creadores, que babean al ver a ese fuerte, porque crea la única riqueza posible, y sin ella no tendrían nada que robar
Brassens como casi siempre que no es Borges.
Los imbéciles felices que han nacido en algún lado.
Tanto, y por tan poco, que te atufan con su puta iglesia del X,esos destripaterrones matan por esa diferencia, porque lo aprendieron de pequeños, y nunca se cuestionaron que era una diferencia muy parecida a la del pueblo de al lado, o que nadie muy viejo la recuerda en su vida pasada, o que su utilidad se limita a hacer rico a uno del pueblo y a afirmar una identidad común que no paga hipotecas.
De esa mierda viven unos pocos, los políticos nacionalistas, de igual modo que un lado de un campo virtual, derecho o izquierdo, cuyo contenido ni siquiera es ya geográfico por su virtualidad, no digamos ético o económico a estas alturas, hace imbéciles que ni en el lugar de nacimiento depositan un nudo, enriqueciendo a los políticos no nacionalistas.
Por definición, la política legitima reposa sobre la parte gruesa del Pueblo, por lo que si la clase política no es una elite moral e intelectual, la corrupción esta servida y es irreversible.
Queda la actitud de respuesta: individuo.
No se espere que sea generoso si triunfa, ni que respete la Ley de todos los tontos.
Y no se confìe en la fuerza de la Ley para sometería, porque la medida de ese éxito habrá sido precisamente su fuerza para resistir la ley con la que los demás se degradan a mayor pompa de sus mediocres creadores, que babean al ver a ese fuerte, porque crea la única riqueza posible, y sin ella no tendrían nada que robar
sábado, 15 de enero de 2011
STEPHANE HASSEL: "INDÍGNESÉ"
Libro de éxito, 30 páginas, autor nonagenario, crisis actual analizada éticamente...Googleesé, en fin, para contextualizar lo que sigue.
No estoy muy seguro de que desidia y desinterés sean lo mismo, y creo que la ficción que se nos vende de que llevamos una vida sana porque nada ha de importarnos es sólo la defensa del Sistema contra la única respuesta que yo conozco para dar sentido a la vida.
Somos esclavos de lo que queremos, por lo que debemos esforzarnos en abrir los ojos a lo que de verdad vale, para advertir entonces que casi nada vale, y que nada o casi nada ha de quererse.
La falacia del Sistema consiste en sustituir “vale” por “cuesta”, y confundir “querer” con “amar”.
1.- Se adocena el que se deja llevar por la senda fácil: si no quiero molestarme en analizar si determinada cosa “vale”, o aún peor, si temo que analizarlo me llevará a despreciarla, y ello a dejar de tener un signo que la mayoría reconoce como inseparable del status que deseo, sustituyo ese análisis por una discreta mirada a la etiqueta del precio.
Hay que reconocer que es muy tentador, porque amén del esfuerzo analítico ahorrado, y del beneficio en términos de imagen que reporta, suele ser cierto que lo mejor es lo más caro, y en los pocos casos en que no lo es, la compañía de los demás errados en la opción ayuda a difuminar mucho lo patente de la equivocación…
Lo malo es que esta opción nos deja en manos de otros, y huérfanos de criterio propio, renunciando en primer término a nuestra libertad, como bien jurídico social (dificil será volver a la originalidad cuando por causa de la universalización de esa postura no hay alternativas, sino sólo gamas más o menos caras de lo mismo; o las alternativas son inalcanzables, al producirse en los aledaños del tejido productivo, y con total ajenidad a los beneficios de la economía de escalas o la financiación…: no encontraremos más a la venta el papel de carta oloroso de nuestra infancia, la talla que “los otros” creen muy grande o muy pequeña, la camisa con un cierto puño, o un traje cortado a nuestro gusto, que no está de moda ahora)
En segundo término, y tras comprobar el daño social, se ha sufrido también un daño íntimo, porque se ha abdicado de la posibilidad de ir filtrando, reduciendo, aquilatando progresivamente lo que de verdad se quiere, aún hasta llegar a no querer nada, y se es por siempre esclavo de necesidades creadas por otros, de sus gustos, sus caprichos elevados a categoriá moral, o peor, de sus deseos de riqueza travestidos en imperativos de la moda, en requerimientos de la “higiene colectiva de las formas”.
2.- El segundo cataclismo es el que se origina al sustituir “amar” por “querer”.
Abandonada la esclavitud de las necesidades materiales, la vida se llena con el Amor a las personas. El tránsito en la construcción de ese Amor es complejo, porque implica acabar integrando , junto con el muy dichoso Amor por los que nos aman, el más dificil Amor por los que querríamos que nos amasen sin conseguirlo, el Amor por los que definitivamente no nos aman, y aún el Amor por los no conocidos, convertido en Amor con contenido y compromiso, y no sostenido como mera declaración de intenciones, o como colofón lógico de un planteamiento, sin sustento práctico alguno.
En este entorno, que he procurado sintetizar (una vez más, seguramente sin conseguirlo), la respuesta a las ignominias del Sistema se ve contaminada por las insidiae angustiarumque del Sistema mismo: el que buscó la “vida de los otros” para no arriesgarse al error, o para no sufrir el ostracismo, queda perplejo cada vez que ve a alguien triunfar, porque a él no le está permitido y más aún si ese alguien triunfa “pese a” y/o “precisamente por” haberse labrado su propio criterio.
El Sistema respondió pronto al dilema, y generó diferencias artificiales dentro del rebaño que contentasen a los más capaces con una cierta distinción…
El pobre se viste de marca blanca, y el rico, de marca dorada. Ambos son contemplados por el poderoso con una mezcla de distancia técnica y sorna.
Y así se cerraba el círculo, siempre que siguiera girando.
Pero detenido su movimiento (por cualesquiera causas, quede para otro momento la descripción y más aún la valoración de su “porqué”), los que están atrapados dentro no saben porqué sufren, ni tienen capacidad de dejar de sufrir, y da igual que sean ricos o pobres, siendo muy llamativos los ejemplos de los que otrora pasaban por “poderosísimos”, y que se han mostrado como simplemente “riquisimos” cuando se paró la rueda, que están aprendiendo la diferencia entre ambas condiciones al advertir que no son dueños de sus vidas ni de sus felicidades, ni aún de las fantasmagorías de felicidad que construyeron a través del recurso a ingentes sofisticaciones del escenario descrito, con objetos de consumo de precio estratosférico, diversiones sólo al alcance de Marajás en otros tiempos(…amigo, el Hotel es el mismo, pero tú no eres Marajá¡¡¡)
Al refinanciar la deuda de la constructora, y perder hasta la camisa, se ve que solo se tenía mucho y que ello sólo generaba miedo a perderlo y dolor cuando se perdía, pero en ningún caso felicidad o auténtico Poder, Peso Personal…el tamaño era pequeño, por más grande que fuera la casa.
Bueno, cada palo aguantará su vela, y aún alguno puede que se enderece para bien propio y ajeno.
———————-
Mi duda se produce al otro lado, ya que la opción por el propio criterio, el abandono de las esclavitudes materiales, y la concentración de los esfuerzos en mejorarse a uno mismo para servir mejor a los demás, no ha sido (al menos en mi caso, y supongo que en el de la mayoría de los que intentan madurar con consciencia del proceso) una actitud felizmente aprendida en un monasterio tibetano, sino una consecuencia de la búsqueda de respuestas a situaciones que la “verdad de los otros” no daba, y de un dolor intenso que pudo anestesiarse pero preferí intentar curar.
En ese camino, no juzgar a los demás suele aprenderse pronto, y no cuesta mucho si se da valor igual a cero al del objetivo del comportamiento de los demás. Pronto se ven compañeros y conocidos desde una perspectiva distinta, y su aparente éxito consiste en llevar una vida miserable, trabajando aún más que antes de obtener la formación para implementar esos objetivos, y aún más que durante la obtención de la misma, para tener bienes que ni valen nada, ni pueden disfrutar por falta de tiempo o de energía, ya que esta se ha agotado trabajando para obtenerlos (excursus: la excepción es la de quien hace lo que le gusta, porque si hacerlo es en si mismo el fin, el asunto cuadra. En mi campo no conozco a ninguno).
A la vez, amarles significa sufrir por ellos, y no juzgarles, y aún en ocasiones dar un consejo…
Pero a nivel global, esta actitud, el Dao, puede privar al conjunto de seres amados que sufren y no saben qué hacer por falta de perspectiva, de la acción de los que si la tienen, porque no ven cuál sea el problema de que le embarguen a uno quince relojes, tres teles de 60 pulgadas, y un coche de chorrocientos caballos.
Igual de acabados están el socialismo y el comunismo que el modelo espiritual de Occidente. Es obvio que el libre mercado es el único entorno que nos protege, y que su constricción por el Poder siempre empeora las cosas; a cambio, la actitud de los que se benefician de sus efectos es tan débil que cualquier turbulencia les hace boquear como besugos, en ocasiones hasta la asfixia.
Y está su vida tan clamorosamente dirigida por terceros, a su vez igualmente ayunos de perspectiva y que utilizan su ferreo blindaje para dormitar y mantenerse en la mecánica de la lucha por mandar mientras los otros sufren; y tan absurdos los bienes que atesoran como fruto de su opción, al no ser ni “opción” ni “suya”, que podemos estar tentados de abandonarles a su suerte.
Los de fuera no comparten los objetivos de los de dentro, sean de los que giran en la rueda, sean de los que la han construido y llenado de “entes contribuyentes intercambiables” , pero pese a ello no deben caer en la tentación de no involucrarse, ya que traicionarían el único contenido de sus vidas, el que consideran “real”, frente al “ficticio” de “los otros”: el Amor.
Por tanto, y si en la segunda victoria del PSOE no tuve más remedio que aceptar que ya no había atentados por medio, y que era una victoria legítima, siendo pues que no había más opción que echarse al monte (y, como decía Forges de los Cuarenta de Ayete, vederlo por parcelas), creo ahora única postura responsable la de volver a ocuparme, analizar, y poner de mi parte lo que pueda para arrojar luz sobre esos que sufren y no saben cómo aliviarse.
Lejos de mi, por supuesto, dar ideas mias para que otros las tomen como propias, pero si que voy a dejar de levantarme de la mesa cuando se hable de política, y a aceptar los envites de los tontos de turno(*) recuperando la actitud de gastarme en contestar. No juzgo la validez del objetivo de los demás, y me limito a asumir que sufren , lo que en si mismo requiere de soluciones.
Creo que el “Indígnesé” contiene una reedición del eterno llamado a la participación activa de quienes pueden cambiar las cosas, la clásica invocación del tránsito a la “conciencia de clase” que en cada época histórica se dirigió a aquella que podía cambiar las cosas con su movilización (independientemente de que el cambio conseguido no fuera el pretendido, como es históricamente obvio…)
Igual soy muy optimista, pero la Burguesía de 1789 y el Proletariado de Octubre son hoy en dia el trasunto de los que (no se cómo denominarlos, ni quiero hacerlo) han optado por la lucidez, por su propio camino, y por esforzarse en objetivos que no dependen de otros ni pueden apreciarse por otros, ni se supone que deban gustar a otros, y que se sustentan en el íntimo convencimiento de que contribuyen a la mejora personal, tras un análisis riguroso a través de la meditación (Incluyo aquí la Oración, del tipo que sea, como vía que a la vez auxilie y sirva de guía a tales objetivos incorporando lo Trascendente, en cualquiera de sus múltiples manifestaciones)como mejor herramienta para servir al Amor al prójimo.
La velocidad y universalidad alcanzadas en los medios disponibles para investigar y compartir información y conocimiento son el mejor argumento que tengo para defender mi afirmación de que esa clase existe y es la llamada a involucrarse para sacar a sus semejantes del atolladero en que se encuentran.
Ahora toca que se “indigne”¡¡¡¡
(*)especie que merece más palo porque sufre como los demás, pero trata de aliviarse con excusas fáciles, y con peligrosas imputaciones de responsabilidad a putas, negros, drogadictos, mujeres en general, extranjeros, “diferentes”, librepensadores, hombres que se peinen con la raya en el lado distinto que el suyo y niñas que no sean como su santa madre dijo que ha de ser la hembra… En fin que vierten su miedo sobre el que creen más débil, y que precisamente es el conjunto de los seres humanos que más amo en este mundo: los niños, los extranjeros que nos regalan su diferencia, los disidentes que nos regalan sus ideas, las putas alegres de la vida de todos, los que aún se peinan y afeitan a diario, y soportan que le tronchen la siesta al bebé o el sueño a todos esa horda de “diseñadores gráficos no ejercientes” que gastan la paga paterna con treinta años y se rien del trabajo de oficina …)
Uy, que me deslizo otra vez por los caminos de la violencia…
No estoy muy seguro de que desidia y desinterés sean lo mismo, y creo que la ficción que se nos vende de que llevamos una vida sana porque nada ha de importarnos es sólo la defensa del Sistema contra la única respuesta que yo conozco para dar sentido a la vida.
Somos esclavos de lo que queremos, por lo que debemos esforzarnos en abrir los ojos a lo que de verdad vale, para advertir entonces que casi nada vale, y que nada o casi nada ha de quererse.
La falacia del Sistema consiste en sustituir “vale” por “cuesta”, y confundir “querer” con “amar”.
1.- Se adocena el que se deja llevar por la senda fácil: si no quiero molestarme en analizar si determinada cosa “vale”, o aún peor, si temo que analizarlo me llevará a despreciarla, y ello a dejar de tener un signo que la mayoría reconoce como inseparable del status que deseo, sustituyo ese análisis por una discreta mirada a la etiqueta del precio.
Hay que reconocer que es muy tentador, porque amén del esfuerzo analítico ahorrado, y del beneficio en términos de imagen que reporta, suele ser cierto que lo mejor es lo más caro, y en los pocos casos en que no lo es, la compañía de los demás errados en la opción ayuda a difuminar mucho lo patente de la equivocación…
Lo malo es que esta opción nos deja en manos de otros, y huérfanos de criterio propio, renunciando en primer término a nuestra libertad, como bien jurídico social (dificil será volver a la originalidad cuando por causa de la universalización de esa postura no hay alternativas, sino sólo gamas más o menos caras de lo mismo; o las alternativas son inalcanzables, al producirse en los aledaños del tejido productivo, y con total ajenidad a los beneficios de la economía de escalas o la financiación…: no encontraremos más a la venta el papel de carta oloroso de nuestra infancia, la talla que “los otros” creen muy grande o muy pequeña, la camisa con un cierto puño, o un traje cortado a nuestro gusto, que no está de moda ahora)
En segundo término, y tras comprobar el daño social, se ha sufrido también un daño íntimo, porque se ha abdicado de la posibilidad de ir filtrando, reduciendo, aquilatando progresivamente lo que de verdad se quiere, aún hasta llegar a no querer nada, y se es por siempre esclavo de necesidades creadas por otros, de sus gustos, sus caprichos elevados a categoriá moral, o peor, de sus deseos de riqueza travestidos en imperativos de la moda, en requerimientos de la “higiene colectiva de las formas”.
2.- El segundo cataclismo es el que se origina al sustituir “amar” por “querer”.
Abandonada la esclavitud de las necesidades materiales, la vida se llena con el Amor a las personas. El tránsito en la construcción de ese Amor es complejo, porque implica acabar integrando , junto con el muy dichoso Amor por los que nos aman, el más dificil Amor por los que querríamos que nos amasen sin conseguirlo, el Amor por los que definitivamente no nos aman, y aún el Amor por los no conocidos, convertido en Amor con contenido y compromiso, y no sostenido como mera declaración de intenciones, o como colofón lógico de un planteamiento, sin sustento práctico alguno.
En este entorno, que he procurado sintetizar (una vez más, seguramente sin conseguirlo), la respuesta a las ignominias del Sistema se ve contaminada por las insidiae angustiarumque del Sistema mismo: el que buscó la “vida de los otros” para no arriesgarse al error, o para no sufrir el ostracismo, queda perplejo cada vez que ve a alguien triunfar, porque a él no le está permitido y más aún si ese alguien triunfa “pese a” y/o “precisamente por” haberse labrado su propio criterio.
El Sistema respondió pronto al dilema, y generó diferencias artificiales dentro del rebaño que contentasen a los más capaces con una cierta distinción…
El pobre se viste de marca blanca, y el rico, de marca dorada. Ambos son contemplados por el poderoso con una mezcla de distancia técnica y sorna.
Y así se cerraba el círculo, siempre que siguiera girando.
Pero detenido su movimiento (por cualesquiera causas, quede para otro momento la descripción y más aún la valoración de su “porqué”), los que están atrapados dentro no saben porqué sufren, ni tienen capacidad de dejar de sufrir, y da igual que sean ricos o pobres, siendo muy llamativos los ejemplos de los que otrora pasaban por “poderosísimos”, y que se han mostrado como simplemente “riquisimos” cuando se paró la rueda, que están aprendiendo la diferencia entre ambas condiciones al advertir que no son dueños de sus vidas ni de sus felicidades, ni aún de las fantasmagorías de felicidad que construyeron a través del recurso a ingentes sofisticaciones del escenario descrito, con objetos de consumo de precio estratosférico, diversiones sólo al alcance de Marajás en otros tiempos(…amigo, el Hotel es el mismo, pero tú no eres Marajá¡¡¡)
Al refinanciar la deuda de la constructora, y perder hasta la camisa, se ve que solo se tenía mucho y que ello sólo generaba miedo a perderlo y dolor cuando se perdía, pero en ningún caso felicidad o auténtico Poder, Peso Personal…el tamaño era pequeño, por más grande que fuera la casa.
Bueno, cada palo aguantará su vela, y aún alguno puede que se enderece para bien propio y ajeno.
———————-
Mi duda se produce al otro lado, ya que la opción por el propio criterio, el abandono de las esclavitudes materiales, y la concentración de los esfuerzos en mejorarse a uno mismo para servir mejor a los demás, no ha sido (al menos en mi caso, y supongo que en el de la mayoría de los que intentan madurar con consciencia del proceso) una actitud felizmente aprendida en un monasterio tibetano, sino una consecuencia de la búsqueda de respuestas a situaciones que la “verdad de los otros” no daba, y de un dolor intenso que pudo anestesiarse pero preferí intentar curar.
En ese camino, no juzgar a los demás suele aprenderse pronto, y no cuesta mucho si se da valor igual a cero al del objetivo del comportamiento de los demás. Pronto se ven compañeros y conocidos desde una perspectiva distinta, y su aparente éxito consiste en llevar una vida miserable, trabajando aún más que antes de obtener la formación para implementar esos objetivos, y aún más que durante la obtención de la misma, para tener bienes que ni valen nada, ni pueden disfrutar por falta de tiempo o de energía, ya que esta se ha agotado trabajando para obtenerlos (excursus: la excepción es la de quien hace lo que le gusta, porque si hacerlo es en si mismo el fin, el asunto cuadra. En mi campo no conozco a ninguno).
A la vez, amarles significa sufrir por ellos, y no juzgarles, y aún en ocasiones dar un consejo…
Pero a nivel global, esta actitud, el Dao, puede privar al conjunto de seres amados que sufren y no saben qué hacer por falta de perspectiva, de la acción de los que si la tienen, porque no ven cuál sea el problema de que le embarguen a uno quince relojes, tres teles de 60 pulgadas, y un coche de chorrocientos caballos.
Igual de acabados están el socialismo y el comunismo que el modelo espiritual de Occidente. Es obvio que el libre mercado es el único entorno que nos protege, y que su constricción por el Poder siempre empeora las cosas; a cambio, la actitud de los que se benefician de sus efectos es tan débil que cualquier turbulencia les hace boquear como besugos, en ocasiones hasta la asfixia.
Y está su vida tan clamorosamente dirigida por terceros, a su vez igualmente ayunos de perspectiva y que utilizan su ferreo blindaje para dormitar y mantenerse en la mecánica de la lucha por mandar mientras los otros sufren; y tan absurdos los bienes que atesoran como fruto de su opción, al no ser ni “opción” ni “suya”, que podemos estar tentados de abandonarles a su suerte.
Los de fuera no comparten los objetivos de los de dentro, sean de los que giran en la rueda, sean de los que la han construido y llenado de “entes contribuyentes intercambiables” , pero pese a ello no deben caer en la tentación de no involucrarse, ya que traicionarían el único contenido de sus vidas, el que consideran “real”, frente al “ficticio” de “los otros”: el Amor.
Por tanto, y si en la segunda victoria del PSOE no tuve más remedio que aceptar que ya no había atentados por medio, y que era una victoria legítima, siendo pues que no había más opción que echarse al monte (y, como decía Forges de los Cuarenta de Ayete, vederlo por parcelas), creo ahora única postura responsable la de volver a ocuparme, analizar, y poner de mi parte lo que pueda para arrojar luz sobre esos que sufren y no saben cómo aliviarse.
Lejos de mi, por supuesto, dar ideas mias para que otros las tomen como propias, pero si que voy a dejar de levantarme de la mesa cuando se hable de política, y a aceptar los envites de los tontos de turno(*) recuperando la actitud de gastarme en contestar. No juzgo la validez del objetivo de los demás, y me limito a asumir que sufren , lo que en si mismo requiere de soluciones.
Creo que el “Indígnesé” contiene una reedición del eterno llamado a la participación activa de quienes pueden cambiar las cosas, la clásica invocación del tránsito a la “conciencia de clase” que en cada época histórica se dirigió a aquella que podía cambiar las cosas con su movilización (independientemente de que el cambio conseguido no fuera el pretendido, como es históricamente obvio…)
Igual soy muy optimista, pero la Burguesía de 1789 y el Proletariado de Octubre son hoy en dia el trasunto de los que (no se cómo denominarlos, ni quiero hacerlo) han optado por la lucidez, por su propio camino, y por esforzarse en objetivos que no dependen de otros ni pueden apreciarse por otros, ni se supone que deban gustar a otros, y que se sustentan en el íntimo convencimiento de que contribuyen a la mejora personal, tras un análisis riguroso a través de la meditación (Incluyo aquí la Oración, del tipo que sea, como vía que a la vez auxilie y sirva de guía a tales objetivos incorporando lo Trascendente, en cualquiera de sus múltiples manifestaciones)como mejor herramienta para servir al Amor al prójimo.
La velocidad y universalidad alcanzadas en los medios disponibles para investigar y compartir información y conocimiento son el mejor argumento que tengo para defender mi afirmación de que esa clase existe y es la llamada a involucrarse para sacar a sus semejantes del atolladero en que se encuentran.
Ahora toca que se “indigne”¡¡¡¡
(*)especie que merece más palo porque sufre como los demás, pero trata de aliviarse con excusas fáciles, y con peligrosas imputaciones de responsabilidad a putas, negros, drogadictos, mujeres en general, extranjeros, “diferentes”, librepensadores, hombres que se peinen con la raya en el lado distinto que el suyo y niñas que no sean como su santa madre dijo que ha de ser la hembra… En fin que vierten su miedo sobre el que creen más débil, y que precisamente es el conjunto de los seres humanos que más amo en este mundo: los niños, los extranjeros que nos regalan su diferencia, los disidentes que nos regalan sus ideas, las putas alegres de la vida de todos, los que aún se peinan y afeitan a diario, y soportan que le tronchen la siesta al bebé o el sueño a todos esa horda de “diseñadores gráficos no ejercientes” que gastan la paga paterna con treinta años y se rien del trabajo de oficina …)
Uy, que me deslizo otra vez por los caminos de la violencia…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)