Todos los que me leeis, aunque casi ninguno me contestéis, me conocéis personalmente.
Mi aspecto e historia personal lo dicen todo.
Comparto una anécdota reciente, que puede ilustrar: estoy una noche en barra de discoteca, y el maitre de barra que me conoce me transmite un mensaje de un cliente que está al otro lado de la "U" que esa barra forma, quizá unos metros al sur más de lo que le conviene al borrachín, pelo canoso, mi estatura, 15 años más, 40 kilos menos: "Que tengo un mensaje de aquel cliente: que dice que te va a meter cuarenta hostias¡¡¡..." Despacio camino contorneando la barra, y veo una cara que muta de diversión a pánico: es obvio que se ha equivocado de persona y, a la vista de las circunstancias, también de mensaje.
-"¿Qué tal?, ¿Qué querías de mí?"
(Significativo, tremolante..)-"¿Qué te ha dicho el camarero?"
-"Que eres amigo de la infancia y quieres invitarme a una copa, pero no te reconozco..."
Nunca vi mayor cara de alivio...
No es el objeto de la entrada, sólo una explicación de lo que quiero decir: me empiezo a encontrar cada vez más a gusto en mi papel de Marvin. Se que el boxeo y el culturismo no me hacían ningún favor para hacerme atractivo, y que con el paso del tiempo, los años sin entrenar no contribuyen... Se que las chicas jovenes dejarán pronto de considerar el dinero un aliciente, y que no estoy dando pie, precisamente, a que mi matrimonio dure...
Se que mi actitud me crea problemas que tarde o temprano no seré capaz de manejar... (También se que el que me los cree lo va a pasar fatal; la razón de que esos problemas tarden en aprecer es, creo, que los que no me quieren me temen, temen las consecuencias de sus actos...; y también que mi peor enemigo es la cobardía de esos que actúan anónimamente, en ese club de ilustres mediocres que constituye mi entorno profesional cercano)
Al fin, me veo sólo, enorme, peligroso, con un dificil equilibrio mental, ... Me falta sólo un abrigo largo¡¡¡¡
Bueno, estoy otra vez en mal momento: otro de mis malos momentos que ya quisieran muchos, por que el pan y las responsabilidades familiares están asegurados, y en el peor de los casos, no precisamente a base de trabajar en una mina¡¡¡ Y el miedo aflora en los que se confrontan conmigo a nivel básico, lo que me indica que los que no, también temen, aunque no lo muestren.
En fin, si quería ser feliz, no me he equipado muy bien; si quería ganar batallas, si; si guerras, el tiempo ha demostrado que las he perdido todas, aunque, eso si, no he muerto, para pavor de los adversarios, que nunca sabrán qué les mató.
Marvin, enorme, solitario, feo y temibilísimo, aunque institucionalmente despreciado (¿No será "temido"?). Como en los cuentos, un amor puro le saca del sueño del embrutecimiento... Lo busco, no lo necesito tanto porque no estoy tan solo(aunque a veces, como ahora, lo parezca), y lo tengo a mano en los niños... Pero se que integra. una vez más, fin de ciclo, y que depende sólo de la suerte que aparezca antes de que me mate a mi mismo, como la última vez. Como decía de mis finanzas un (otro) "ex-amigo", estamos a ver quien corre más, si el del saco de dinero o el banco...¡¡¡ En términos emocionles, a ver si una vez más, y por pura coincidencia, como las anteriores, mi marasmo sin salida se salva por una súbita e inesperada crisis de amor.
Se que en la vida real lasposibilidades son pocas y las voy agotando, pero si soy un comic.. Soy el protagonista de mi propia historia, he de salvarme¡¡¡
Pero pese a las evidentes diferencias, no puedo evitar sentirme cada vez más cerca del personaje, más cómodo en su papel¡¡¡
sábado, 14 de noviembre de 2009
martes, 3 de noviembre de 2009
Moral: la costumbre; Etica: el comportamiento personal.
Comportamientos agresivos, y mínimum de intervención del Derecho Penal... Con el tiempo, y la evolución del común, del titular del derecho a definir qué sea mos-moris... hay residuos de ineficiencia que el sistema no puede explicar por masacrar en nombre de una Ética superada...
Una lista inicua incluiría la pedofilia y el asesinato junto a la violación y la brujería...
Años después, los agredidos de 24 años (Minoría hasta los 25), los fetos abortados, los consumidores de drogas, los consentidores de 18... las lesbianas, los defensores de la circunferencia del orbe, los marxistas en Cuba, los curas del 36 en España... serían el limbo de la ética¡¡¡
Porqué escribo este blog?
No soy un pensador. Hace tiempo que abandoné el altruismo, y que abdiqué del egoismo, y que renuncié a más amor que el que se paga o se comparte; aquél, sin más límite que el respeto y buen gusto: este, sin más justificación, sea cual sea su duración, que el amor...
Otros dependen de mi juicio. La admiración, la búsqueda de un consejo práctico que se pierde en la admiración moral, el amor que se pierde en la absurda idea de que ha de ser correspondido, de que la correspondencia ha de ser homogenea, de que su duración debe ser paralela, y de que hay algo de divino que, a falta de mejor motivo, lo justifique...
Coño¡¡¡, muchas veces empiezo a escribir para desahogarme y transmitir, y acabo releyendo la última frase entre gestos de aclamación y comprensión profunda, al advertir que sólo expresa desprecio por los baldíos minifundios de la ética colindante, a nombre de los parientes originarios o sobrevenidos¡¡¡
Mujeres de apariencia diminuta se me han comido vivo, dejando una impronta de aprendizaje en mi; drogas ilegales sostienen el motaje económico que se espera de mí, como ente social; amigos ¿fariseos o discretos? negligen su compromiso colectivo aceptando en mi un contribuyente que contradice las reglas de peligro comunmente aceptadas, esas que yerran siempre y no evitán nada, violentando el principio supremo de la convivencia, el gregarismo, por una conciencia disidente que nunca se atreverían a implementar, salvo por mi, por que pruebo a las claras el error de la regla, y mi eficacia altruista, al fin único soporte de esas teóricas reglas convivenciales.
A calzón quitado: hace dos semanas, especulaba con materias primas en un entorno que sólo permitía la huida, el enriquecimiento injusto, o la búsqueda de un motivo heterogeneo que justificase esa ganancia.
Más difícil que el negocio mismo, al menos para mi, la justificación de su retorno.
Altruismo: lo justifica todo. "Si tengo para mi Ferrari y para no volver a trabajar, y un Lamborghini en Malta..., dedico el 97% restante de la ganancia a crear un mundo mejor¡¡¡"
Lo ridículo del planteamiento se alcanza tanto desde lo supersticioso cuanto desde la razón.
El fracaso no se explica desde ninguno de los dos puntos de vista, ya que era algo racional y orientado al bien...
Ridículo¡¡¡ ¿Para arreglar el hambre conduzco un Ferrari?¿Conjugo ambos objetivos en el plano racional o en el esotérico?
Pero Creso siempre existió, y nunca convivió con la pobreza "0"...
Al fin, a lo que voy, ese objetivo es tan socialmente inaceptable como la violación y la pederastia. Todo criminal es consciente de la maldad ("ineficiencia social de su comportamiento si seguido como imperativo categórico por todos los individuos del grupo")El sujeto activo se plantea con análoga legitimidad su derecho a ser excepcionado de la regla, y el carácter excepcional de la situación... lo absurdo de considerar como límite a la propia pulsión la posibilidad de que todos la siguieran a la vez ("¿Y si todos decidiéramos cenar a la vez en el mismo restaurante?")
No me estoy planteando la legitimidad de la proscripción (existe, bastaría darme la competencia para ejercer la actividad proscriptoria para ver cómo encaja aquí el supuesto...) ni la del sistema único que en el ejercicio de la fuerza legítima como monopolio persigue al transgresor... me planteo la justicia de lo proscrito.
Y lejos de situar su contenido en posiciones radicales de relativismo, reconduzco la respuesta a la eficacia. No cabe penetrar de valor a la norma. No cabe aceptar sin más que la norma expresa por mor del voto un valor social que se justifica tanto por su "socialidad" como por su "coyunturalidad". He defendido en mijuventud el relativismo, y he denostado en mi madurez el estropicio de la imposición del criterio mayoritario; sólo veo una salida. fuera de la formal, que está lo suficientemente bien aquilatada para dar consistencia al sistema, para que este no se conforme, por falta de mejor opción, con ser un cascarón de ideas fluctuantes, mediocres por orden de votantes y votados...
Si cada norma estableciera, al menos las penales y civiles sobre capacidad individual, los fines que dice perseguir, y un medio objetivo para medir el éxito de dichos fines, y un mecanismo de revisión para caso de no obtenerse, sin duda que se abriría, pese a todas las dificultades que no es dificil prever que crease la clase política, un tiempo nuevo de esperanza y auténtico Poder del Pueblo.
La desconfianza en los designios populares se enderezaría con un mecanismo de corrección, y los sectores mayoritarios que respaldasen la norma ineficaz no considerarían un agravio su derogación si el objetivo incumplido fuera de su íntimo patrimonio.
En fin, todos saben mi opinión al respecto: el fuerte protege al débil y a si mismo si se le convence; si los débiles se confabulan en su contra por regla de mayorías, sucumben si el fuerte lo desea, o peor, si se resigna por motivos éticos, y permite que el fuerte de al lado que no los comparte ejerza su fuerza.
En las relaciones individuales, desde que el maestro fuerte y sabio no puede imponerse jurídicamente al discípulo sin incurrir en una responsabilidad dictada por la regla más absurda de todas, que es la que no justifica la fuerza, ni plantea como alternativa un valor superior, sino que arriesga su ejercicio a confrontarse con el omnipotente del Estado, el criterio del individuo que discierne cobra nuevo protagonismo. Obvio que se arriesga e ser perseguido por el sistema, pero desde que el Sistema no entiende el papel de la fuerza, ese no es problema: el problema nace cuando ese individuo se ve agredido por la PROPAGANDA, por la exhibición de un sistema de ideas cuyo fundamento no es otro que el democrático puro: la mayoría.
La mayoría se fabrica sobre la maleabilidad de lo más débil del cuerpo decisor, y se aprovecha del valor decisor que los fuertes concedieron graciosamente a quien no lo merecía, para equilibrar no se qué sistema de fuerzas sociales que, en todo caso, tenía como fundamento cualquier cosa menos la física. o la matemática.
SEGUNDA ETAPA.
Nunca pasa nada....
Dicho lo anterior, y si el sistema ha demostrado sobradamente no tener fundamento inatacable, si tiene en su haber no romperse con facilidad...
Falta, eso sí, cruzar un Rubicón"democrático": una Dictadura, una Transición, la ignorancia de una emigración masiva, lentejuelas ofrecidas por los conquistadores, el mayor empeño en un Poder Hegemónico... Tal cual, a satisfacción de las pulsiones dominantes, se cumple el axioma "nunca pasa nada".
TERCERA ETAPA.-
Si no se ha producido una crisis sanguinaria ("revolucionaria"), es que es cierta la presencia del cuerpo social en la segunda fase, e ineluctable el tránsito a la tercera...
Veo señales de la comprensión de lo inevtable de este fenómeno en escritores de pelaje vario: historiadores, sociólogos, lo que o llamo "sci-socs" (no es sci-fi, al no ser ciencia ficción. Es sociología de corto plazo, la más dificil de prever, la que aporta más a la necesidad del Ser Humano, la que más enseña acerca de la genialidad predictiva de su autor...)
IAs, en el mismo nivel que el almacenaje en TERAs... Relativizar los valores, siquiera por la exhibición de los efectos de su aplicación a través de su conversión en comportamiento de sujeto dominante socialmente, real o virtual....
No soy un adolescente de 17 años. No soy un amargado social que se desquita. o soy un débil genético. No soy un paria social. Más bien al revés. soy tu modelo ideal, lo que quisieras para tu progenie.
Muchas matrículas de honor en Derecho; Oficial Militar; Opositor granado, Abogacía del Estado con 25 años;
A partir de ahí, aún peor: ni siquiera me centro en ser Director General de los socialistas o populares.. Culturista, boxeador, boxeador en todas las modalidades de contacto, Thai, Full, Kick boxing, manejo de armas.... ·7 años: pasaporte diplomático, licencia de arma corta de defensa tipo B (Pistola y revolver, solo para policias y militares...) En equilibio, un sujeto cuya base había de ser, ciértamente, interesante... Nadie me preguntó si estaba o no en equilibrio..SE CONFORMARON CON SUPONER QUE ERA LA OSTIAAAAA¡¡¡¡
Putitas..
Abogados del Estado, Generales de la Guardia Civil, Ministros de AAEE... putitas......
Cuando estaba a punto de cometer una masacre, apareció Diana, dio sentido a mi vida, y salvó de mi al Mundo.
Y la muerte de los demás era un item de los Simpson para mi: aislamiento...
Bueno, volvamos a la cordura.
Lo politicamente correcto es que el que más valga viva mejor isin dar palo ni escandalizar al inútil que se parte los cuernos por un plato de puta barata a la semana que le haga creer en la suficiencia de su vida.
Sobre estos actores hay secundarios, las putas de los enanos, los pánfilos de los que se exhiben. etc...... pero es el argumento de la saga de Ripley. Si vale para algo, la escribió una mujer....
Vivo donde los reyes, en las paredes que adorna un americano, sobre la fama de otro que no vale lo que yo, pero que tiene más familia de cara a los engañados..
esitos
Soy discreto y mi lujo es el del que conoce; mi Normandía francesa es el Madrid de los primeros años del siglo, que la sustituyen (y a cualquier otra región) para cuna del gourmet...
Sólo mi huida de las servidumbres de la fama (que en mi caso obedecen a una demostración de capacidad, patrimonio de un cierto esprit de corps) arriesgan esa felicidad. Matar¡¡¡
Es que no arregla nada...¡¡¡ Más nocivo aún, .. sería ENSEÑAR¡¡¡¡
Por hoy, vale. besetes.
Ah, no¡¡¡, no puedo cerrar la sesión sin transcribir la opinión de mi mujer al venir y decidir que mejor se acuesta en otro lado:
"Da asco... Qué asco pensar que eso sea mi habitación¡¡¡"
Verdad que no aporta nada a lo anterior, pero... Es que no podía evitarlo¡¡¡¡
Una lista inicua incluiría la pedofilia y el asesinato junto a la violación y la brujería...
Años después, los agredidos de 24 años (Minoría hasta los 25), los fetos abortados, los consumidores de drogas, los consentidores de 18... las lesbianas, los defensores de la circunferencia del orbe, los marxistas en Cuba, los curas del 36 en España... serían el limbo de la ética¡¡¡
Porqué escribo este blog?
No soy un pensador. Hace tiempo que abandoné el altruismo, y que abdiqué del egoismo, y que renuncié a más amor que el que se paga o se comparte; aquél, sin más límite que el respeto y buen gusto: este, sin más justificación, sea cual sea su duración, que el amor...
Otros dependen de mi juicio. La admiración, la búsqueda de un consejo práctico que se pierde en la admiración moral, el amor que se pierde en la absurda idea de que ha de ser correspondido, de que la correspondencia ha de ser homogenea, de que su duración debe ser paralela, y de que hay algo de divino que, a falta de mejor motivo, lo justifique...
Coño¡¡¡, muchas veces empiezo a escribir para desahogarme y transmitir, y acabo releyendo la última frase entre gestos de aclamación y comprensión profunda, al advertir que sólo expresa desprecio por los baldíos minifundios de la ética colindante, a nombre de los parientes originarios o sobrevenidos¡¡¡
Mujeres de apariencia diminuta se me han comido vivo, dejando una impronta de aprendizaje en mi; drogas ilegales sostienen el motaje económico que se espera de mí, como ente social; amigos ¿fariseos o discretos? negligen su compromiso colectivo aceptando en mi un contribuyente que contradice las reglas de peligro comunmente aceptadas, esas que yerran siempre y no evitán nada, violentando el principio supremo de la convivencia, el gregarismo, por una conciencia disidente que nunca se atreverían a implementar, salvo por mi, por que pruebo a las claras el error de la regla, y mi eficacia altruista, al fin único soporte de esas teóricas reglas convivenciales.
A calzón quitado: hace dos semanas, especulaba con materias primas en un entorno que sólo permitía la huida, el enriquecimiento injusto, o la búsqueda de un motivo heterogeneo que justificase esa ganancia.
Más difícil que el negocio mismo, al menos para mi, la justificación de su retorno.
Altruismo: lo justifica todo. "Si tengo para mi Ferrari y para no volver a trabajar, y un Lamborghini en Malta..., dedico el 97% restante de la ganancia a crear un mundo mejor¡¡¡"
Lo ridículo del planteamiento se alcanza tanto desde lo supersticioso cuanto desde la razón.
El fracaso no se explica desde ninguno de los dos puntos de vista, ya que era algo racional y orientado al bien...
Ridículo¡¡¡ ¿Para arreglar el hambre conduzco un Ferrari?¿Conjugo ambos objetivos en el plano racional o en el esotérico?
Pero Creso siempre existió, y nunca convivió con la pobreza "0"...
Al fin, a lo que voy, ese objetivo es tan socialmente inaceptable como la violación y la pederastia. Todo criminal es consciente de la maldad ("ineficiencia social de su comportamiento si seguido como imperativo categórico por todos los individuos del grupo")El sujeto activo se plantea con análoga legitimidad su derecho a ser excepcionado de la regla, y el carácter excepcional de la situación... lo absurdo de considerar como límite a la propia pulsión la posibilidad de que todos la siguieran a la vez ("¿Y si todos decidiéramos cenar a la vez en el mismo restaurante?")
No me estoy planteando la legitimidad de la proscripción (existe, bastaría darme la competencia para ejercer la actividad proscriptoria para ver cómo encaja aquí el supuesto...) ni la del sistema único que en el ejercicio de la fuerza legítima como monopolio persigue al transgresor... me planteo la justicia de lo proscrito.
Y lejos de situar su contenido en posiciones radicales de relativismo, reconduzco la respuesta a la eficacia. No cabe penetrar de valor a la norma. No cabe aceptar sin más que la norma expresa por mor del voto un valor social que se justifica tanto por su "socialidad" como por su "coyunturalidad". He defendido en mijuventud el relativismo, y he denostado en mi madurez el estropicio de la imposición del criterio mayoritario; sólo veo una salida. fuera de la formal, que está lo suficientemente bien aquilatada para dar consistencia al sistema, para que este no se conforme, por falta de mejor opción, con ser un cascarón de ideas fluctuantes, mediocres por orden de votantes y votados...
Si cada norma estableciera, al menos las penales y civiles sobre capacidad individual, los fines que dice perseguir, y un medio objetivo para medir el éxito de dichos fines, y un mecanismo de revisión para caso de no obtenerse, sin duda que se abriría, pese a todas las dificultades que no es dificil prever que crease la clase política, un tiempo nuevo de esperanza y auténtico Poder del Pueblo.
La desconfianza en los designios populares se enderezaría con un mecanismo de corrección, y los sectores mayoritarios que respaldasen la norma ineficaz no considerarían un agravio su derogación si el objetivo incumplido fuera de su íntimo patrimonio.
En fin, todos saben mi opinión al respecto: el fuerte protege al débil y a si mismo si se le convence; si los débiles se confabulan en su contra por regla de mayorías, sucumben si el fuerte lo desea, o peor, si se resigna por motivos éticos, y permite que el fuerte de al lado que no los comparte ejerza su fuerza.
En las relaciones individuales, desde que el maestro fuerte y sabio no puede imponerse jurídicamente al discípulo sin incurrir en una responsabilidad dictada por la regla más absurda de todas, que es la que no justifica la fuerza, ni plantea como alternativa un valor superior, sino que arriesga su ejercicio a confrontarse con el omnipotente del Estado, el criterio del individuo que discierne cobra nuevo protagonismo. Obvio que se arriesga e ser perseguido por el sistema, pero desde que el Sistema no entiende el papel de la fuerza, ese no es problema: el problema nace cuando ese individuo se ve agredido por la PROPAGANDA, por la exhibición de un sistema de ideas cuyo fundamento no es otro que el democrático puro: la mayoría.
La mayoría se fabrica sobre la maleabilidad de lo más débil del cuerpo decisor, y se aprovecha del valor decisor que los fuertes concedieron graciosamente a quien no lo merecía, para equilibrar no se qué sistema de fuerzas sociales que, en todo caso, tenía como fundamento cualquier cosa menos la física. o la matemática.
SEGUNDA ETAPA.
Nunca pasa nada....
Dicho lo anterior, y si el sistema ha demostrado sobradamente no tener fundamento inatacable, si tiene en su haber no romperse con facilidad...
Falta, eso sí, cruzar un Rubicón"democrático": una Dictadura, una Transición, la ignorancia de una emigración masiva, lentejuelas ofrecidas por los conquistadores, el mayor empeño en un Poder Hegemónico... Tal cual, a satisfacción de las pulsiones dominantes, se cumple el axioma "nunca pasa nada".
TERCERA ETAPA.-
Si no se ha producido una crisis sanguinaria ("revolucionaria"), es que es cierta la presencia del cuerpo social en la segunda fase, e ineluctable el tránsito a la tercera...
Veo señales de la comprensión de lo inevtable de este fenómeno en escritores de pelaje vario: historiadores, sociólogos, lo que o llamo "sci-socs" (no es sci-fi, al no ser ciencia ficción. Es sociología de corto plazo, la más dificil de prever, la que aporta más a la necesidad del Ser Humano, la que más enseña acerca de la genialidad predictiva de su autor...)
IAs, en el mismo nivel que el almacenaje en TERAs... Relativizar los valores, siquiera por la exhibición de los efectos de su aplicación a través de su conversión en comportamiento de sujeto dominante socialmente, real o virtual....
No soy un adolescente de 17 años. No soy un amargado social que se desquita. o soy un débil genético. No soy un paria social. Más bien al revés. soy tu modelo ideal, lo que quisieras para tu progenie.
Muchas matrículas de honor en Derecho; Oficial Militar; Opositor granado, Abogacía del Estado con 25 años;
A partir de ahí, aún peor: ni siquiera me centro en ser Director General de los socialistas o populares.. Culturista, boxeador, boxeador en todas las modalidades de contacto, Thai, Full, Kick boxing, manejo de armas.... ·7 años: pasaporte diplomático, licencia de arma corta de defensa tipo B (Pistola y revolver, solo para policias y militares...) En equilibio, un sujeto cuya base había de ser, ciértamente, interesante... Nadie me preguntó si estaba o no en equilibrio..SE CONFORMARON CON SUPONER QUE ERA LA OSTIAAAAA¡¡¡¡
Putitas..
Abogados del Estado, Generales de la Guardia Civil, Ministros de AAEE... putitas......
Cuando estaba a punto de cometer una masacre, apareció Diana, dio sentido a mi vida, y salvó de mi al Mundo.
Y la muerte de los demás era un item de los Simpson para mi: aislamiento...
Bueno, volvamos a la cordura.
Lo politicamente correcto es que el que más valga viva mejor isin dar palo ni escandalizar al inútil que se parte los cuernos por un plato de puta barata a la semana que le haga creer en la suficiencia de su vida.
Sobre estos actores hay secundarios, las putas de los enanos, los pánfilos de los que se exhiben. etc...... pero es el argumento de la saga de Ripley. Si vale para algo, la escribió una mujer....
Vivo donde los reyes, en las paredes que adorna un americano, sobre la fama de otro que no vale lo que yo, pero que tiene más familia de cara a los engañados..
esitos
Soy discreto y mi lujo es el del que conoce; mi Normandía francesa es el Madrid de los primeros años del siglo, que la sustituyen (y a cualquier otra región) para cuna del gourmet...
Sólo mi huida de las servidumbres de la fama (que en mi caso obedecen a una demostración de capacidad, patrimonio de un cierto esprit de corps) arriesgan esa felicidad. Matar¡¡¡
Es que no arregla nada...¡¡¡ Más nocivo aún, .. sería ENSEÑAR¡¡¡¡
Por hoy, vale. besetes.
Ah, no¡¡¡, no puedo cerrar la sesión sin transcribir la opinión de mi mujer al venir y decidir que mejor se acuesta en otro lado:
"Da asco... Qué asco pensar que eso sea mi habitación¡¡¡"
Verdad que no aporta nada a lo anterior, pero... Es que no podía evitarlo¡¡¡¡
jueves, 17 de septiembre de 2009
PARA INSIDERS
Descubrimiento: entre los 40 y la muerte, cualquier persona razonable bebe unas 10.000 botellas de whisky. A partir de ahi, la pregunta es obvia, desde la perspectiva de la Redención: "¿Cuántas de ellas eran de excepcional calidad?"
miércoles, 29 de julio de 2009
reflexiones de la víscera
Sólo saludo. Deseo que te recuperes de lo que quiera que sea que tengas que recuperarte y que no compartes, sin duda porque con razón no crees que nadie entienda como para aportar (paradigma del "DOLOR HUMANO", tan Russelliano), porque no soy capaz de creerme lo del cansancio.
Cuando uno es golpeado no necesita descansar, sino una medicina, y esta no se encuentra en la inacción.
Occidental al máximo, eh? Es que me repugna, a pesar de todos los pesares, tener que asumir que yo no amaba a mi mujer para que deje de dolerme su pérdida. Ahí no soy nada oriental... Soy occidental, y me reivindico ante la mujer que amaba exhibiendo que los huevos siguen intactos¡¡Es que es la única falla del DAO¡¡¡: cómo es que nada vale nada?¡¡¡... Mi mujer y mis hijos valen sin duda posible¡¡¡
En fin, borrad esto sin mayor aternción, o con la usual respuesta. Mi punto es la reivindicación visceral de lo que no admito como negociable: Vale que un Aston Martin es una trampa para ambiciosos; vale que sólo lo tienes si no lo quieres; pero no vale que se asimile a la mujer y a los hijos, y si hay que cagarse en Lao Tse, pues se caga uno...¡¡¡
En fin, ¿Qué os parecen las reflexiones de un taxista para empezar el día?
Cuando uno es golpeado no necesita descansar, sino una medicina, y esta no se encuentra en la inacción.
Occidental al máximo, eh? Es que me repugna, a pesar de todos los pesares, tener que asumir que yo no amaba a mi mujer para que deje de dolerme su pérdida. Ahí no soy nada oriental... Soy occidental, y me reivindico ante la mujer que amaba exhibiendo que los huevos siguen intactos¡¡Es que es la única falla del DAO¡¡¡: cómo es que nada vale nada?¡¡¡... Mi mujer y mis hijos valen sin duda posible¡¡¡
En fin, borrad esto sin mayor aternción, o con la usual respuesta. Mi punto es la reivindicación visceral de lo que no admito como negociable: Vale que un Aston Martin es una trampa para ambiciosos; vale que sólo lo tienes si no lo quieres; pero no vale que se asimile a la mujer y a los hijos, y si hay que cagarse en Lao Tse, pues se caga uno...¡¡¡
En fin, ¿Qué os parecen las reflexiones de un taxista para empezar el día?
EUROPA de Von Trier
Estudio como estajanovista, y analizo el entorno utilitariamente: ¿Es mi elección la mejor, dado que me cuesta tanto? El apoyo del que necesita apoyo, porque no es fuerte pero agota sus fuerzas en una apuesta.
Causa simpática: la de los peores, y más si pierden en una confrontación (romanticismo adolescente: los confederados en EEUU; Alemania aquí, hoy...)
Estudio fuera, y claro, encuentro alemanes. Les entiendo, pero me espanta: el mensaje de la vergüenza colectiva con que se les ha bombardeado... Discuto, incluso, con ellos.
Mi edad formativa coincide con la eclosión del cine independiente europeo de los setenta: FASSBINDER, HERZOG, WENDERS... Es inevitable encontrar sus referencias, y enamorarse de Visconti, Murnau, Dreyer, Wiene, Godard, Truffaut, Buñuel, Kurosawa..
No espero que nadie lea esto, ni mucho menos que si alguien lo lee tenga la formación que permita entenderlo, pero... 15, 16 años, la inflamación "nacionalista" de Europa, el ánimo tan fácil contra los vencedores, la repugnacia hacia la suciedad de la cultura de los sesenta, tan autocomplaciente, indisciplinada, poseida por la clase dominante del dinero fácil, más asqueroso aún si viene del arte... y el aldabonazo definitivo del punk inglés, que por mera lógica adopta simbología nazi.
No es mi intención el razonamiento; sólo la higiénica de largar la mierda fuera del cuerpo.
Internet en el papel de papel de vater psicológico...
Causa simpática: la de los peores, y más si pierden en una confrontación (romanticismo adolescente: los confederados en EEUU; Alemania aquí, hoy...)
Estudio fuera, y claro, encuentro alemanes. Les entiendo, pero me espanta: el mensaje de la vergüenza colectiva con que se les ha bombardeado... Discuto, incluso, con ellos.
Mi edad formativa coincide con la eclosión del cine independiente europeo de los setenta: FASSBINDER, HERZOG, WENDERS... Es inevitable encontrar sus referencias, y enamorarse de Visconti, Murnau, Dreyer, Wiene, Godard, Truffaut, Buñuel, Kurosawa..
No espero que nadie lea esto, ni mucho menos que si alguien lo lee tenga la formación que permita entenderlo, pero... 15, 16 años, la inflamación "nacionalista" de Europa, el ánimo tan fácil contra los vencedores, la repugnacia hacia la suciedad de la cultura de los sesenta, tan autocomplaciente, indisciplinada, poseida por la clase dominante del dinero fácil, más asqueroso aún si viene del arte... y el aldabonazo definitivo del punk inglés, que por mera lógica adopta simbología nazi.
No es mi intención el razonamiento; sólo la higiénica de largar la mierda fuera del cuerpo.
Internet en el papel de papel de vater psicológico...
viernes, 17 de julio de 2009
EL MIEDO
Uno no está solo. Por definición, no lo está, no hay nada que hacer, es el condicionante genético, la ley inviolable de la relación entre géneros tan distintos que parecen de diferentes especies.
Para que esto funcione, amas y cargas, o amas y temes; desde el momento en que te cualificas contra natura, y su deber no es el tuyo, sólo queda en la afirmación el "amas".
Pero uno no está solo. Si el otro teme, o finge estar al cargo, igual cumple bien con el papel del mono, pero destruye la humanidad de la relación.
Veo el miedo del "dueño" traducirse en agresión, en violencia. Veo también el miedo de la "dueña" buscar el control total, tan imposible, destructivo, agobiante, y, al fin, alienante ya que transforma al otro si no es capaz de hir de la presión. Es una señal, pero si no se ve, nadie va a advertir la justificación. Quizá porque no la hay, porque la humanidad que se invoca implica una pesada carga de lucidez. Pesada, pero ahí está. Si no está, no hay humanidad. Los agresores de Sandra Palo no eran lúcidos en ese sentido. Nilos de la niña de Córdoba. Reglas distintas para los distintos.
La tentación inevitable, la del taxista, es la del olvido de la calidad de sujeto de derecho: no eres humano, no tienes derechos... Peligroso.
La siguiente aproximación es la del derecho penal clásico: si la pena debe reeducar, además de servir de ejemplo, la exhibición de que el penado no se reeduca debe aparejar la desaparición de las modulaciones de la pena, por edad o cualquier otro motivo, que impliquen que el beneficio se obtenga sin su justificación.
A partir de ahí, sólo queda la formalidad de las leyes al poner un número en lugar de otro... Igual que se persigue una substancia en función de la valencia de uno de sus componentes, patético intento de poner puertas al campo, se debería atajar un comportamiento en función de su contenido dañino , del peligro de su autor, de sus posibilidades de reeducación, de su voluntad de reaprender...
Lejos de lo anglosajón estoy moralmente, que no estéticamente, y bien lo sabe quien me conoce; más aún de su traducción colonial... Pero no puedo por menos que reconocer la bondad de un argumento donde lo veo: el trato del menor, previa evaluación psicológica, fiscal y judicial, como mayor, que además cuenta con el pretexto de la mejor defensa al exigir abogado y prescindir de la acción de un "tutor profesional" evitando las leyes comunes, me parece un logro de EEUU.
Desgraciadamente, la combinación de estímulos mediáticos e irresponsabilidad parental, lleva a menores a convertirse en peligros reales para la colectividad. El "buenismo" con su gazmoñería implica una ineficiencia del sistema cada vez más clamorosa, ya que la madurez de nuestros individuos es cada vez más precoz gracias al estímulo artificial y no filtrado por sus padres que algnos de estos reciben. Peligro para todo el cuerpo social, y por tanto, supuesto de hecho que justifica la consecuencia jurídica, en el esquema de Kelsen.
Tengo hijos a los que esto afectaría; pero veo compañeros suyos que son un peligro potencial por el abandono moral que sufren... No es que sus padres les inculquen, como yo a los míos, ideas retrógadas y agresivas... Es que huyen de inculcarles nnguna por falta de confianza en si mismos, obvia resultante de un sistema educativo conscientemente alienante, voluntariamente generador de conformistas políticos que se conforman con un precio ficticio de soporte estético (sólo superficialmente ideológico) a la venta en el Corte Inglés. El Padrino ideológico llegando a un compromiso utilitario para que los nuevos actores sociales le sostengan, incluso pese a que el motivo haya sido denostado hasta la saciedad en otros tiempos de "autenticidad"
Al fin, qué? Si tienes perspectiva, y no tienes miedo, tendrás la oportunidad de ser féliz, a cambio del odio del resto de la tribu. Para el becerro no es mala apuesta, pero para el carnero...
La fortaleza, natural o desarrollada, pone al individuo en situación de evadirse de tan asqueroso esquema. La opción es dura para los que sólo cuentan con la inteligencia y la fuerza moral, y menos para loa guapos a los que todo les sienta bien. Eso ha sido así siempre, retrasa todo desde siempre, pero estimula sexualmente a los actroes de la revolución para hacer cosas que sin ese premio sólo les traerían daño, así que.. Bienvenidos sean los guapos.
Miedo:si tengo claro que la subvención de mis necesidades es provisional, y estoy llamado a ayudar; y que los celos son irracionales, consecuencia de una ciega necesidad de estabilidad de la especie, ¿Por qué no ser consecuente? Despreciemos hasta mañana el conflicto, y a ver si resiste que haya una oficina de ayuda al necesitado....
Para que esto funcione, amas y cargas, o amas y temes; desde el momento en que te cualificas contra natura, y su deber no es el tuyo, sólo queda en la afirmación el "amas".
Pero uno no está solo. Si el otro teme, o finge estar al cargo, igual cumple bien con el papel del mono, pero destruye la humanidad de la relación.
Veo el miedo del "dueño" traducirse en agresión, en violencia. Veo también el miedo de la "dueña" buscar el control total, tan imposible, destructivo, agobiante, y, al fin, alienante ya que transforma al otro si no es capaz de hir de la presión. Es una señal, pero si no se ve, nadie va a advertir la justificación. Quizá porque no la hay, porque la humanidad que se invoca implica una pesada carga de lucidez. Pesada, pero ahí está. Si no está, no hay humanidad. Los agresores de Sandra Palo no eran lúcidos en ese sentido. Nilos de la niña de Córdoba. Reglas distintas para los distintos.
La tentación inevitable, la del taxista, es la del olvido de la calidad de sujeto de derecho: no eres humano, no tienes derechos... Peligroso.
La siguiente aproximación es la del derecho penal clásico: si la pena debe reeducar, además de servir de ejemplo, la exhibición de que el penado no se reeduca debe aparejar la desaparición de las modulaciones de la pena, por edad o cualquier otro motivo, que impliquen que el beneficio se obtenga sin su justificación.
A partir de ahí, sólo queda la formalidad de las leyes al poner un número en lugar de otro... Igual que se persigue una substancia en función de la valencia de uno de sus componentes, patético intento de poner puertas al campo, se debería atajar un comportamiento en función de su contenido dañino , del peligro de su autor, de sus posibilidades de reeducación, de su voluntad de reaprender...
Lejos de lo anglosajón estoy moralmente, que no estéticamente, y bien lo sabe quien me conoce; más aún de su traducción colonial... Pero no puedo por menos que reconocer la bondad de un argumento donde lo veo: el trato del menor, previa evaluación psicológica, fiscal y judicial, como mayor, que además cuenta con el pretexto de la mejor defensa al exigir abogado y prescindir de la acción de un "tutor profesional" evitando las leyes comunes, me parece un logro de EEUU.
Desgraciadamente, la combinación de estímulos mediáticos e irresponsabilidad parental, lleva a menores a convertirse en peligros reales para la colectividad. El "buenismo" con su gazmoñería implica una ineficiencia del sistema cada vez más clamorosa, ya que la madurez de nuestros individuos es cada vez más precoz gracias al estímulo artificial y no filtrado por sus padres que algnos de estos reciben. Peligro para todo el cuerpo social, y por tanto, supuesto de hecho que justifica la consecuencia jurídica, en el esquema de Kelsen.
Tengo hijos a los que esto afectaría; pero veo compañeros suyos que son un peligro potencial por el abandono moral que sufren... No es que sus padres les inculquen, como yo a los míos, ideas retrógadas y agresivas... Es que huyen de inculcarles nnguna por falta de confianza en si mismos, obvia resultante de un sistema educativo conscientemente alienante, voluntariamente generador de conformistas políticos que se conforman con un precio ficticio de soporte estético (sólo superficialmente ideológico) a la venta en el Corte Inglés. El Padrino ideológico llegando a un compromiso utilitario para que los nuevos actores sociales le sostengan, incluso pese a que el motivo haya sido denostado hasta la saciedad en otros tiempos de "autenticidad"
Al fin, qué? Si tienes perspectiva, y no tienes miedo, tendrás la oportunidad de ser féliz, a cambio del odio del resto de la tribu. Para el becerro no es mala apuesta, pero para el carnero...
La fortaleza, natural o desarrollada, pone al individuo en situación de evadirse de tan asqueroso esquema. La opción es dura para los que sólo cuentan con la inteligencia y la fuerza moral, y menos para loa guapos a los que todo les sienta bien. Eso ha sido así siempre, retrasa todo desde siempre, pero estimula sexualmente a los actroes de la revolución para hacer cosas que sin ese premio sólo les traerían daño, así que.. Bienvenidos sean los guapos.
Miedo:si tengo claro que la subvención de mis necesidades es provisional, y estoy llamado a ayudar; y que los celos son irracionales, consecuencia de una ciega necesidad de estabilidad de la especie, ¿Por qué no ser consecuente? Despreciemos hasta mañana el conflicto, y a ver si resiste que haya una oficina de ayuda al necesitado....
martes, 2 de junio de 2009
Fuerza, minoría y legitimidad
No han de pagar justos por imbéciles.
La única ley de la mecánica es:
“El fuerte ha de ser el dueño del débil. Si este lo acepta, deberá aquél ser su apoyo, para hacerle más fuerte; si no, ser su terror, para que se abstenga de distorsionar el proyecto que hace a la sociedad más fuerte, y por tanto más buena, más proclive a que los que pueden hacer el mejor esfuerzo lo hagan, y si lo pueden hacer en beneficio de los débiles, lo hagan.
Lo que en ningún caso ha de ser es su esclavo, y mucho menos voluntariamente, a base de una suma de abstracciones filosóficas y religiosas, que agregan un virus a la conciencia, el de la culpabilidad, para permitir la conversión de un elemento aislado de la ley natural de la mecánica, el auxilio, en un parámetro directivo que corrompa todo el planteamiento, tan claro y evidente, por otro lado; que permita al débil exigir el auxilio como un crédito “natural”, sin fondo alguno, frente al fuerte, en lugar de cómo una expresión de Amor. ”
Lo que veo parece más una venganza que una consecuencia de la bondad solidaria. Pero puede ser explicado desde el mismo sistema de planteamientos lógicos, y por tanto integrado y depurado el problema. Basta con observarlo desde la perspectiva, también coherente sistemáticamente, del funcionamiento de la debilidad y su síntoma, el miedo.
El débil también nace para sobrevivir, y usa los medios a su alcance. Estos son naturalmente limitados, pero socialmente, por creación colectiva y expresión de desarrollo, de la bondad humana, hallan en la solidaridad un ámbito propicio para crecer. Lo cual sería conforme con el planteamiento expuesto, ya que para ese crecimiento ajeno sirve la distracción de fuerzas en atenciones distintas de las que el fuerte necesita… Si no fuera por que el débil intenta hacer de la merced derecho, y cuenta con el apoyo de alguna “fuerza” que le dota de infraestructura intelectual para lograr su propósito. Los fuertes físicos manejados por los fuertes mentales crean una estructura que aprovecha a todos, pero también se extiende en su beneficio a los oportunistas, a los parásitos.
Es aquí donde aparece el concepto de la maldad, si no rellenable con ideas morales, si con la descripción del obstáculo que integra para que el sistema que permite repartir fuerzas funcione. Esquema que es la auténtica diferencia entre el ser humano y el animal, que no intenta que el sistema crezca, sino sólo que la propia fuerza se aproveche para seguir como líder del grupo, en aras de un crecimiento colectivo básico, reducido al genético, en el que el más fuerte mejora la raza imponiendo su derecho al apareamiento.
El fuerte es naturalmente bueno, ya que está dotado para conseguir lo que quiere y percibe en los otros una situación peor que le consuela, y le mueve a la piedad y socorro altruista. El débil, que depende del socorro ajeno, tiende por naturaleza a buscar la estabilidad del suministro de subsistencia, y si en principio la oferta sexual es un mecanismo extendido para lograrlo, en el reino humano la irrupción de un “virus” altera el planteamiento: un débil ve que el fuerte que le auxilia no encuentra razones para hacerlo, más allá de un impulso genético que, tras la racionalización, ha de tender a debilitarse o desaparecer. Y se plantea cómo perpetuar ese impulso de modo que se estabilice el suministro que necesita. Dicho en otras palabras, ha de encontrar un motivo para que el suministrador no se de cuenta, como él, de que la actitud solidaria es una bondad, no una necesidad; y que planteada así, no reporta el beneficio originalmente buscado, sino que se limita a satisfacer la individual necesidad del débil. Como no es posible hallar un móvil que supere la contradicción natural de que el débil aporta menos y por tanto obtiene menos, y muere primero, para mejor desarrollo de la especie, idea un mecanismo artificial, no existente antes, para obtener su propósito: sobre situaciones de ignorancia y falta de desarrollo de la mente (Esto sucede en los albores de la civilización, al nacer las religiones, y en la edad premoderna sólo se sofistica, ante la inminencia de que la razón aniquile esa presencia parasitaria), inventa un ser superior que a la vez explica lo inexplicable (fuego, muerte, catástrofe...) y ordena el altruismo. El no altruista inmediatamente liga su falta al mal inexplicable, y por ende aparece la culpabilidad.
El mecanismo refuerza el desarrollo del aspecto solidario de la naturaleza humana, pero a la vez debilita a quienes lo usan como filtro de la fuerza, y fortalece a los débiles que lo aprovechan.
No ha de ser uno obtuso: cierto es que se está asistiendo al nacimiento de una nueva forma de fuerza. El problema estriba en que esta fuerza no es eficiente para la mejora sino para trasladar el poder de unos a otros, con la lacra de que los nuevos detentadores ya no buscan instintivamente el beneficio común, sino racionalmente el propio.
A partir de ahí, el cáncer se extiende al mismo ritmo del progreso humano; lento primero, y vertiginosamente después, hasta el punto actual en el que los políticos que defienden a los débiles se llaman progresistas y sólo buscan el progreso propio, al actuar el complejo de los fuertes en beneficio de su posición, que no existiría sin la mentira descrita, y que sólo les beneficia a ellos, instalados en la imagen, y alejados de la realidad que produce su incompetente dirección, sustentada, eso si, por el jaleo de la masa sensible a su propaganda, que ve más la venganza frente al fuerte que la bondad del uso cívico de la fuerza. Otro fenómeno causado por el mal…
Es curioso el planteamiento marxista del germen de la caída del capitalismo, cuando se observa en las clases obreras el nacimiento de los fascismos, que encarnan la reacción natural del desfavorecido ante las consecuencias del perverso sistema que le dice que usa la fuerza de la masa contra el individuo fuerte, y acaba generando únicamente posiciones individuales en las que individuos débiles (políticos, sindicalistas…) obtienen en provecho propio las bondades derivadas de una fuerza que no tienen, y que se les ha prestado por la colectividad en la esperanza de que retornaría a ella. Vana esperanza, que choca con la obviedad de que quien tiene herramientas, las usa primero para si. Me resulta claro que si el político no usa la fuerza para reprimir el comportamiento antisocial, y más si es so pretexto de la protección de un débil que agrede a los socios, fuertes o no, pero aún más, que castiga antes al fuerte que se defiende que al débil que delinque, está enseñando que lo que protege no es el bien común, sino esos planteamientos que le permiten seguir gozando de un poder mayor del que recibieron por naturaleza, por delegación de los de otros que acaban sufriendo tal actuación, y no beneficiándose de ella, como era lo esperado, el motivo de la cesión, del contrato social de abstención “humana” del uso de la fuerza, para hacerla “legítima”. Consecuencia lógica, “germinada”, es la de la aparición de otros débiles que afloren la contradicción, y la hagan enemiga invencible de la democracia. Eso si, buscando el mismo fin, la “nueva clase dirigente“, sólo por otros medios intelectuales.
Mención aparte merecen las religiones, que sitúan en el plano trascendente el objetivo del representante social, de ese débil que convence a otros para sumar fuerzas de cara a un objetivo de mejora. Ya es espectacular la contradicción cuando el objetivo, en lugar de ese, es el de la lucha de clases, o la reacción contra el tirano, o la imposición del concepto del débil acerca de la bondad, consistente en desapropiar al fuerte para enriquecer al político, siguiendo igual el hambre del débil que, eso si, ha de ser feliz al recibir el título de “oprimido”.
La corrupción de la clase emergente de fuertes, tan obvia, lleva a la búsqueda de una fortaleza trascendente, en el dios de las curias. En fin, aquí no merece la pena detenerse, ya que si es cierto que es un fenómeno anterior en el tiempo al de la usurpación del poder por los que no tienen de él sino una abstracción que nunca se traduce en el objetivo que la fórmula de la abstracción perseguía, se explican perfectamente con el hilo expositivo anterior.
Al fin, soy fuerte en todo campo; lo demuestro constantemente, y los demás lo asumen; y no me convence lo que veo cómo resultado social de la suma de las fortalezas de todos los que somos; más bien ese resultado, como número final y como exhibición lineal del planteamiento que a él llega, me asquean. Y por eso me he decidido a desbrozar el porqué de lo que veo, de lo que pasa.
El siguiente paso es actuar en consecuencia, y francamente, me asustan los ejemplos de materialización de este planteamiento, aunque si acabo confirmando que son incontestables, el miedo no será un obstáculo.
Ahora toca sacar conclusiones, y cualquiera con dos dedos de frente que se haya tomado la molestia de leer hasta aquí, y a eso sume dos o tres lecturas distintas del As, Marca, o El País, ya anticipa una opción anarquista, eso si, personal e intransferible, inembargable en partido o sindicato alguno, y propia sólo del íntimo criterio de actuación individualísima, que ni por asomo se atreve a intentar convencer a nadie. Y en economía, liberalismo radical. La libertad sin igualdad es, cierto, sólo una broma de mal gusto. La igualdad sin atención a las situaciones desiguales, la máxima discriminación.
Y el asqueroso abandono de todos esos logros del razonamiento humano para subsidiar la debilidad en lugar de acabar con ella, de generar al débil la idea iracunda de que el fuerte le debe algo, de machacar al fuerte para que no le temamos más, aún a costa de perder lo que podía habernos dado, es sólo la expresión del MAL, lo que a mi, personalmente no me importa, a mis 130 Kilos, años de boxeo, navaja en bolsillo, 190 IQ y galgo corredor, pero desde luego no va a arreglar los problemas de nadie, sino a perpetuárselos para que busque en el creador de su necesidad, el DONLIMPIO que este le vende. Aquí se entienden los relajos en la exigencia del sistema educativo, la agresión a la figura disciplinar de los padres, la proposición de incorporar a los débiles al debate… Sólo el tonto quiere que manden los tontos, en ese primigenio intento de hacer estable el suministro de los fuertes. Sólo ese tonto pierde de vista que la fuerza que necesita se pierde al no canalizarse por la vía que debía…
El votante del PSOE integra las colas del paro, mientras que la ruina de las empresas, hace ricos a los abogados y a los bancos. No, no es cierto que el hijo del obrero, la mujer, y el negro tengan que incorporarse a la dirección social para que sus valores se respeten. Sólo el fuerte debe gestionar esa dirección social para que esté claro que no intenta compensar su carencia antes de servir al bien común, y para que el valor añadido del director sea su fortaleza, y no su hambre, su resentimiento, su odio hacía el motivo que hizo que al nacer no se le otorgara la fuerza que envidia.
El fuerte ha de caminar con la seguridad adornando sus pasos. El débil debe esperar de él ayuda. Si el débil intenta transtornar ese sistema, ha de ser aplastado. Si el fuerte intenta no compartir, ha de ser marginado.
La alteración de ese estado de cosas retrasa el avance de la colectividad hacia la mejora que al fin consiga la eliminación de la debilidad. El gobierno de los mejores ha de aparejar la sistemática aniquilación de los malvados, de los que conscientemente parasitan la fuerza a beneficio propio y no social, y más aún, crean una casta que herede lo que en esa búsqueda se vaya consiguiendo.
La única ley de la mecánica es:
“El fuerte ha de ser el dueño del débil. Si este lo acepta, deberá aquél ser su apoyo, para hacerle más fuerte; si no, ser su terror, para que se abstenga de distorsionar el proyecto que hace a la sociedad más fuerte, y por tanto más buena, más proclive a que los que pueden hacer el mejor esfuerzo lo hagan, y si lo pueden hacer en beneficio de los débiles, lo hagan.
Lo que en ningún caso ha de ser es su esclavo, y mucho menos voluntariamente, a base de una suma de abstracciones filosóficas y religiosas, que agregan un virus a la conciencia, el de la culpabilidad, para permitir la conversión de un elemento aislado de la ley natural de la mecánica, el auxilio, en un parámetro directivo que corrompa todo el planteamiento, tan claro y evidente, por otro lado; que permita al débil exigir el auxilio como un crédito “natural”, sin fondo alguno, frente al fuerte, en lugar de cómo una expresión de Amor. ”
Lo que veo parece más una venganza que una consecuencia de la bondad solidaria. Pero puede ser explicado desde el mismo sistema de planteamientos lógicos, y por tanto integrado y depurado el problema. Basta con observarlo desde la perspectiva, también coherente sistemáticamente, del funcionamiento de la debilidad y su síntoma, el miedo.
El débil también nace para sobrevivir, y usa los medios a su alcance. Estos son naturalmente limitados, pero socialmente, por creación colectiva y expresión de desarrollo, de la bondad humana, hallan en la solidaridad un ámbito propicio para crecer. Lo cual sería conforme con el planteamiento expuesto, ya que para ese crecimiento ajeno sirve la distracción de fuerzas en atenciones distintas de las que el fuerte necesita… Si no fuera por que el débil intenta hacer de la merced derecho, y cuenta con el apoyo de alguna “fuerza” que le dota de infraestructura intelectual para lograr su propósito. Los fuertes físicos manejados por los fuertes mentales crean una estructura que aprovecha a todos, pero también se extiende en su beneficio a los oportunistas, a los parásitos.
Es aquí donde aparece el concepto de la maldad, si no rellenable con ideas morales, si con la descripción del obstáculo que integra para que el sistema que permite repartir fuerzas funcione. Esquema que es la auténtica diferencia entre el ser humano y el animal, que no intenta que el sistema crezca, sino sólo que la propia fuerza se aproveche para seguir como líder del grupo, en aras de un crecimiento colectivo básico, reducido al genético, en el que el más fuerte mejora la raza imponiendo su derecho al apareamiento.
El fuerte es naturalmente bueno, ya que está dotado para conseguir lo que quiere y percibe en los otros una situación peor que le consuela, y le mueve a la piedad y socorro altruista. El débil, que depende del socorro ajeno, tiende por naturaleza a buscar la estabilidad del suministro de subsistencia, y si en principio la oferta sexual es un mecanismo extendido para lograrlo, en el reino humano la irrupción de un “virus” altera el planteamiento: un débil ve que el fuerte que le auxilia no encuentra razones para hacerlo, más allá de un impulso genético que, tras la racionalización, ha de tender a debilitarse o desaparecer. Y se plantea cómo perpetuar ese impulso de modo que se estabilice el suministro que necesita. Dicho en otras palabras, ha de encontrar un motivo para que el suministrador no se de cuenta, como él, de que la actitud solidaria es una bondad, no una necesidad; y que planteada así, no reporta el beneficio originalmente buscado, sino que se limita a satisfacer la individual necesidad del débil. Como no es posible hallar un móvil que supere la contradicción natural de que el débil aporta menos y por tanto obtiene menos, y muere primero, para mejor desarrollo de la especie, idea un mecanismo artificial, no existente antes, para obtener su propósito: sobre situaciones de ignorancia y falta de desarrollo de la mente (Esto sucede en los albores de la civilización, al nacer las religiones, y en la edad premoderna sólo se sofistica, ante la inminencia de que la razón aniquile esa presencia parasitaria), inventa un ser superior que a la vez explica lo inexplicable (fuego, muerte, catástrofe...) y ordena el altruismo. El no altruista inmediatamente liga su falta al mal inexplicable, y por ende aparece la culpabilidad.
El mecanismo refuerza el desarrollo del aspecto solidario de la naturaleza humana, pero a la vez debilita a quienes lo usan como filtro de la fuerza, y fortalece a los débiles que lo aprovechan.
No ha de ser uno obtuso: cierto es que se está asistiendo al nacimiento de una nueva forma de fuerza. El problema estriba en que esta fuerza no es eficiente para la mejora sino para trasladar el poder de unos a otros, con la lacra de que los nuevos detentadores ya no buscan instintivamente el beneficio común, sino racionalmente el propio.
A partir de ahí, el cáncer se extiende al mismo ritmo del progreso humano; lento primero, y vertiginosamente después, hasta el punto actual en el que los políticos que defienden a los débiles se llaman progresistas y sólo buscan el progreso propio, al actuar el complejo de los fuertes en beneficio de su posición, que no existiría sin la mentira descrita, y que sólo les beneficia a ellos, instalados en la imagen, y alejados de la realidad que produce su incompetente dirección, sustentada, eso si, por el jaleo de la masa sensible a su propaganda, que ve más la venganza frente al fuerte que la bondad del uso cívico de la fuerza. Otro fenómeno causado por el mal…
Es curioso el planteamiento marxista del germen de la caída del capitalismo, cuando se observa en las clases obreras el nacimiento de los fascismos, que encarnan la reacción natural del desfavorecido ante las consecuencias del perverso sistema que le dice que usa la fuerza de la masa contra el individuo fuerte, y acaba generando únicamente posiciones individuales en las que individuos débiles (políticos, sindicalistas…) obtienen en provecho propio las bondades derivadas de una fuerza que no tienen, y que se les ha prestado por la colectividad en la esperanza de que retornaría a ella. Vana esperanza, que choca con la obviedad de que quien tiene herramientas, las usa primero para si. Me resulta claro que si el político no usa la fuerza para reprimir el comportamiento antisocial, y más si es so pretexto de la protección de un débil que agrede a los socios, fuertes o no, pero aún más, que castiga antes al fuerte que se defiende que al débil que delinque, está enseñando que lo que protege no es el bien común, sino esos planteamientos que le permiten seguir gozando de un poder mayor del que recibieron por naturaleza, por delegación de los de otros que acaban sufriendo tal actuación, y no beneficiándose de ella, como era lo esperado, el motivo de la cesión, del contrato social de abstención “humana” del uso de la fuerza, para hacerla “legítima”. Consecuencia lógica, “germinada”, es la de la aparición de otros débiles que afloren la contradicción, y la hagan enemiga invencible de la democracia. Eso si, buscando el mismo fin, la “nueva clase dirigente“, sólo por otros medios intelectuales.
Mención aparte merecen las religiones, que sitúan en el plano trascendente el objetivo del representante social, de ese débil que convence a otros para sumar fuerzas de cara a un objetivo de mejora. Ya es espectacular la contradicción cuando el objetivo, en lugar de ese, es el de la lucha de clases, o la reacción contra el tirano, o la imposición del concepto del débil acerca de la bondad, consistente en desapropiar al fuerte para enriquecer al político, siguiendo igual el hambre del débil que, eso si, ha de ser feliz al recibir el título de “oprimido”.
La corrupción de la clase emergente de fuertes, tan obvia, lleva a la búsqueda de una fortaleza trascendente, en el dios de las curias. En fin, aquí no merece la pena detenerse, ya que si es cierto que es un fenómeno anterior en el tiempo al de la usurpación del poder por los que no tienen de él sino una abstracción que nunca se traduce en el objetivo que la fórmula de la abstracción perseguía, se explican perfectamente con el hilo expositivo anterior.
Al fin, soy fuerte en todo campo; lo demuestro constantemente, y los demás lo asumen; y no me convence lo que veo cómo resultado social de la suma de las fortalezas de todos los que somos; más bien ese resultado, como número final y como exhibición lineal del planteamiento que a él llega, me asquean. Y por eso me he decidido a desbrozar el porqué de lo que veo, de lo que pasa.
El siguiente paso es actuar en consecuencia, y francamente, me asustan los ejemplos de materialización de este planteamiento, aunque si acabo confirmando que son incontestables, el miedo no será un obstáculo.
Ahora toca sacar conclusiones, y cualquiera con dos dedos de frente que se haya tomado la molestia de leer hasta aquí, y a eso sume dos o tres lecturas distintas del As, Marca, o El País, ya anticipa una opción anarquista, eso si, personal e intransferible, inembargable en partido o sindicato alguno, y propia sólo del íntimo criterio de actuación individualísima, que ni por asomo se atreve a intentar convencer a nadie. Y en economía, liberalismo radical. La libertad sin igualdad es, cierto, sólo una broma de mal gusto. La igualdad sin atención a las situaciones desiguales, la máxima discriminación.
Y el asqueroso abandono de todos esos logros del razonamiento humano para subsidiar la debilidad en lugar de acabar con ella, de generar al débil la idea iracunda de que el fuerte le debe algo, de machacar al fuerte para que no le temamos más, aún a costa de perder lo que podía habernos dado, es sólo la expresión del MAL, lo que a mi, personalmente no me importa, a mis 130 Kilos, años de boxeo, navaja en bolsillo, 190 IQ y galgo corredor, pero desde luego no va a arreglar los problemas de nadie, sino a perpetuárselos para que busque en el creador de su necesidad, el DONLIMPIO que este le vende. Aquí se entienden los relajos en la exigencia del sistema educativo, la agresión a la figura disciplinar de los padres, la proposición de incorporar a los débiles al debate… Sólo el tonto quiere que manden los tontos, en ese primigenio intento de hacer estable el suministro de los fuertes. Sólo ese tonto pierde de vista que la fuerza que necesita se pierde al no canalizarse por la vía que debía…
El votante del PSOE integra las colas del paro, mientras que la ruina de las empresas, hace ricos a los abogados y a los bancos. No, no es cierto que el hijo del obrero, la mujer, y el negro tengan que incorporarse a la dirección social para que sus valores se respeten. Sólo el fuerte debe gestionar esa dirección social para que esté claro que no intenta compensar su carencia antes de servir al bien común, y para que el valor añadido del director sea su fortaleza, y no su hambre, su resentimiento, su odio hacía el motivo que hizo que al nacer no se le otorgara la fuerza que envidia.
El fuerte ha de caminar con la seguridad adornando sus pasos. El débil debe esperar de él ayuda. Si el débil intenta transtornar ese sistema, ha de ser aplastado. Si el fuerte intenta no compartir, ha de ser marginado.
La alteración de ese estado de cosas retrasa el avance de la colectividad hacia la mejora que al fin consiga la eliminación de la debilidad. El gobierno de los mejores ha de aparejar la sistemática aniquilación de los malvados, de los que conscientemente parasitan la fuerza a beneficio propio y no social, y más aún, crean una casta que herede lo que en esa búsqueda se vaya consiguiendo.
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